Con la llegada de los cincuenta años, el cáncer de próstata aparece en la agenda de los varones con grandes posibilidades a desarrollarlo, sobre todo si existen antecedentes familiares. Es por ello que a partir de esa edad se recomienda someterse a pruebas urológicas de control para la detección temprana de la enfermedad.
Hay que recordar que esta enfermedad supone además ser el segundo tumor más frecuente entre los hombres. En España se diagnostican cada año 25.000 nuevos casos, mientras que solo en el Reino Unido fallecen 10.000 pacientes anualmente por la misma.
Por ello, científicos británicos de las Universidades de Bristol y Nottingham aseguran haber encontrado una vía para frenar el desarrollo de la enfermedad. Su tratamiento consiste en bloquear con inyecciones la molécula SRPK1, imprescindible para el crecimiento de los tumores.
En los estudios realizados con ratones en laboratorio lograron hacerlo y creen que podían no está lejos el momento de “poder apagar el cáncer de próstata con una inyección”. Los expertos sanitarios inyectaron a ratones tres veces por semana con una droga para detener la acción de la molécula SRPK1.
El tratamiento dio resultado y la progresión del cáncer se detuvo. “Los tumores necesitan una aportación constante de nutrientes de sangre enriquecida para poder crecer y expandirse, y ese proceso no puede culminarse sin la participación de la molécula citada, que permite al tumor formar nuevos vasos sanguíneos”, explicaron.
“Nuestros resultados señalan un nuevo camino para tratar a los pacientes con cáncer de próstata y podría servir también para otros tipos de cáncer”, recalcó uno de los expertos que también cree que “el tratamiento puede ayudar a hacer frente a la degeneración macular, que ocasiona la forma más habitual de ceguera”.




