Derrumbe y desmoronamiento de las instituciones republicanas y quiebra política, económica y social. Comenzó bajo Hugo Chavez y se consuma bajo Nicolás Maduro en una quiebra de Venezuela, que pasa de Estado bendecido por sus recursos petroleros a Estado fallido por lacerante incompetencia.
Muy probablemente Nicolás Maduro haya comenzado su última fuga hacia adelante. El caos económico que ha desencadeado acabará por engullirlo con las páginas no escritas de si cederá el poder, será apartado, tendrá que rendir cuentas o buscará nueva vida o asilo en Colombia o Cuba.
En sus últimas medidas, que han llenado de preocupación en Caracas a la oposición, ordenaó la movilización de tropas decretando el estado de excepción y de emergencia económica colocando la ocupación de fábricas y la detención de empresarios como primeros objetivos.
Junto a la movilización de tropas de la Fuerza Armada venezolana (FANB) dirigió también sus dardos contra el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, a quien ha tldado de enemigo público número uno del chavismo.
Jesús Torrealba, Chuo, secretario general de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), calificó las medidas de "un autogolpe". Nicolás Maduro de nuevo ignoró al Congreso, la Asamblea Nacional de Venezuela. Mantiene además el control sobre el Consejo Nacional Electoral (CNE) para torpedear los intentos de referéndum que pueda poner fin a su poder en el Palacio de Miraflores.
La situación en Venezuela ha llegado a cotas de máxima tensión, una situación que -como destacó Hechos de Hoy– alarma al papa Francisco y al presidente Barack Obama. Una situación seguida con preocupación en España por el Rey Felipe VI y los expresidentes Felipe González y José María Aznar. Con la excepción de Podemos (defensor del chavismo y movimiento financiado en su origen por Hugo Chávez), los líderes y la plana mayor de PP, PSOE y Ciudadanos han expresado su pleno apoyo a la oposición a la que se ha negado todo tipo de iniciativas en Venezuela pese a su triunfo electoral.
En Venezuela, el escenario económico es de profundo caos. Polar, la principal empresa productora de alimentos, suspendió por completo las operaciones en sus plantas de cerveza por la falta de materia prima para elaborar la bebida. Se suceden las protestas y saqueos. Nunca se vivió en el país una inflación desbocada, escasez de alimentos y medicinas, los cortes de electricidad y el racionamiento del agua.
Con el estado de excepción, Nicolás Maduro busca la toma de fábricas sin actividad y encarcelar a sus empresarios. Es un círculo vicioso. Las fábricas no operan por falta de materias primas, o por no pagar sobornos para conseguirlas.
"Tomemos todas las acciones para recuperar el aparato productivo que está siendo paralizado por la burguesía y quien se quiera parar para sabotear el país que se vaya, y el que lo haga hay que ponerle los ganchos y mandarlo para la PGV (Penitenciaria General de Venezuela)", dijo Nicolás Maduro.
¿Hacia dónde camina Venezuela?
Un 68% de los venezolanos rechaza la gestión de Nicolás Maduro según la firma Venebarómetro. El diaro The Washington Post reveló informes del servicio de inteligencia de Estados Unidos. Estiman que el gobierno de Venezuela podría ser derrocado este año por una insurrección popular. Estos analistas de inteligencia están cada vez más convencidos de que Nicolás Maduro probablemente será hecho a un lado por miembros de su propio movimiento socialista antes de que termine su período en el cargo.
Se augura un período de agitación política potencialmente violenta que tendrá consecuencias para los bonos internacionales, los mercados petroleros y los vecinos de Venezuela, especialmente Colombia.
La mayor preocupación para el gobierno del presidente Barack Obama es la de un estallido de violencia como el sucedido en Caracas en 1989, com 300 víctimas en disturbios, saqueos y enfrentamientos con la policía que tuvieron como telón de fondo una crisis económica.
No se piensa en un proceso un golpe de Estado. Sería improbable que tuviera éxito. Pero nadie se imaginó en 1992 que un desconocido oficial llamado Hugo Chávez encabezaría una insurrección en un cuartel, un hecho que lo hizo famoso y lo condujo con el tiempo a su elección como presidente.
El escenario más probable sería un tipo de "golpe de Estado en el palacio", probablemente en la forma de un voto revocatorio el próximo año que obtendría apoyo de socialistas preocupados de que Nicolás Maduro esté demoliendo el legado de Hugo Chávez de reducir la pobreza.
No hay la evidencia en Caracas de tensiones en los círculos de poder. Aunque las especulaciones no han cesado desde la muerte de Hugo Chávez en 2013. Nicolás Maduro espera un cambio en el mercado de los precios dcel petróleo. Confía también en un nuevo préstamo importante de la República Popular China. Pero todo puede torcerse aún más. Las compañía Schlumberger y Halliburton decidieron reducir sus operaciones en Venezuela. Atención a su impacto petrolero.
La producción de petróleo supone el 96% de los ingresos por exportación de Venezuela. Por primera vez en dos décadas enfila situartse por debajo de la barrera de los dos millones de barriles diarios. Si hay la sensación de un colapso petrolero en Venezuela por desidia e incompetencia, todo podría acelerarse y cambiar en Caracas. La alerta petrolera sería el boton rojo, el botón nuclear de devastación económica y máximo peligro económico.
La reacción de la oposición




