Mundial 2018. La respuesta del presidente Vladimir Putin y del primer ministro Dmitry Medvedev es la de todos al timón ante la crisis que golpea a Rusia y amenaza con la recesión en 2015, por primera vez en seis años.
En los planes de Vladimir Putin se encuentra el mantener todos los objetivos del Mundial 2018, un escenario estratégico para Rusia, y el de pedir un máximo esfuerzo a gobierno, ministros y funcionarios de la gigantesca administración de Rusia. Vladimir Putin escenificó estos mensajes en la recepción de Año Nuevo en el Kremlin en medio de firmas de autógrafos.
Anunció a la vez que canceló todas las vacaciones de Año Nuevo. Los empleados de las empresas rusas en todo el país tenían derecho a estas vacaciones desde el 1 al 12 de enero, con motivo del Año Nuevo, el principal día festivo en Rusia, y la Navidad de la Iglesia ortodoxa (el 7 de enero). “Para el gobierno, para sus agencias, no podemos darnos el lujo de unas vacaciones largas, el menos este año; ya saben a qué me refiero”, dijo en la reunión del gobierno retransmitida por la televisión..
La economía rusa, acosada por los bajos precios del petróleo y las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea por la anexión de Crimea y la guerra abierta contra Ucrania en sus provincias del este, podría entrar en recesión en 2015 por primera vez en seis años. El rublo ruso ha perdido más de la mitad de su valor. El Banco Central confirmó que las reservas habían caído por debajo de 400.000 millones de dólares por primera vez desde agosto del 2009, porque el gobierno ha estado vendiendo divisas en el mercado para apoyar el rublo ruso.
La estabilización del rublo ruso, una de las divisas de peor rendimiento este año tras la pronunciada baja en los precios del crudo y las sanciones impuestas a Rusia, es una prioridad para las autoridades monetarias. El Banco Central aumentó su tasa de interés a 17% y dijo que ofrecerá préstamos en dólares y euros a bancos para que puedan ayudar a los principales exportadores, que necesitan divisas extranjeras para financiar sus operaciones.
A la vez el presidente del comité organizador del Mundial 2018 (el Mundial de fútbol de Rusia 2018), y ministro de Deportes, Vitali Mutkó reconoció que afronta un déficit presupuestario para el próximo año. Aseguró sin embargo que la prioridad es celebrar al más alto nivel el sorteo de la fase de clasificación que se celebrará el 25 de julio de 2015 en el Palacio de Constantino en San Petersburgo.
Rusia mantendrá el Mundial de Natación en 2015, el Mundial de Hockey sobre Hielo en 2016 y la Copa Confederaciones en 2017. Vladímir Putin garantizó que Rusia no renunciará en ningún caso a la organización del Mundial 2018 pese a que la economía entrará en recesión en 2015. "Hay que organizar competiciones como el Campeonato del Mundo de fútbol, ya que la cantidad de niños que se dedicarán al fútbol, aumentará drásticamente", dijo en su conferencia de prensa anual.
Fue a la vez un nuevo aviso a Estados Unidos y la Unión Europea de que no permitirá -asunto sobre el que se ha especulado como apuntó Hechos de Hoy– que se pueda amenazar la celebración del Mundial 2018, un evento estratégico para Rusia, cuestión que ha recalcado el presidente. La Copa del Mundo de 2018 se jugará en 12 estadios de 11 ciudades, incluyendo dos en Moscú y uno en San Petersburgo, Samara, Saransk, Rostov-on-Don, Sochi, Kazán, Kaliningrado, Volgogrado, Nizhny Novgorod y Ekaterimburgo




