Decepción total al repetirse la misma historia que el año pasado. Garbiñe Muguruza llegó a Paris con la idea de "resetearse" y volver a coger impulso. No ha sido así ya que la tenista española ha dichó adiós a las primeras de cambio a Roland Garros, segundo Grand Slam de la temporada.
Garbiñe cayó en su estreno en primera ronda ante la estonia Kaia Kanepi (2-6, 6-3, 6-4), que la remontó. Un resultado que pone en peligro la presencia de Muguruza en el Top 10 del ranking WTA. Otra de las sorpresas del cuadro femenino ha sido la derrota de una de las favoritas, la tunecina Ons Jabeur, a manos de la polaca Magda Linette.
Volviendo a Garbiñe, la ganadora en París en 2016 y que dominaba el duelo por 6-2 y 2-0, desaprovechó el set y el break de ventaja en un nuevo fundido a negro en la gira de tierra batida, como ya le sucediera tanto en el Mutua Madrid Open como en Roma. En 2022, solo ha ganado siete partidos en nueve torneos.
Todo en un duelo en el que sobrevivió a las seis pelotas de rotura a las que se enfrentó en el parcial inaugural, donde se valió de un break en el tercer juego y otro en el séptimo para adelantarse en el choque. Un quiebre en el juego inaugural de la segunda manga, confirmado en el siguiente, auguraba un panorama positivo para la número diez del mundo.
Sin embargo, después del 3-1, Muguruza se mostró errática y cayó en una espiral que le hizo perder el resto de juegos del set, que permitió a Kanepi empatar el partido. Todavía resistió ante tres nuevas ocasiones de quiebre en la última manga, pero sucumbió en la cuarta, en el noveno juego, que bastó a la estonia para llevarse la victoria en algo más de dos horas.
La rival de Kanepi en segunda ronda será la brasileña Beatriz Haddad Maia, que derrotó en tres sets a la española Cristina Bucsa (6-3, 1-6, 6-2). La tenista nacida en Chisinau arrancó el duelo 2-0, pero la sudamericana lo neutralizó con un contrabreak con el que arrancó una serie de cinco juegos ganados de manera consecutiva.
Ya en el segundo, la española consiguió empatar la contienda al permitir a Haddad Maia firmar un solo juego, pero dos quiebres en la tercera y definitiva manga la obligaron a despedirse después de dos horas y cuarto de juego.





