El ministro de Defensa, Pedro Morenés, dijo este martes en declaraciones a Las mañanas de RNE, que le parece "extraordinariamente lamentable" que la política se convierta en una "parodia rechazable", después del desmantelamiento por la Guardia Civil de una trama de corrupción regional y municipal en el marco de la llamada Operación Púnica.
Preguntado por el hecho de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no haya comparecido aún por este asunto, dice: "Creo que está sufriendo extraordinariamente con este tema. Su vida es un ejemplo para mí, notabilísimo de entrega a la política en el más alto sentido de la expresión, y para él esto tiene que ser una verdadera agonía, eso sí que se lo puedo decir", afirmó el ministro.
La amenaza yihadista
En otro orden de cosas, Morenés, reconoció que las llamadas células durmientes del terrorismo yihadista que están asentadas en España pueden activarse y llegar a hacer "mucho daño". En este sentido, Morenés dijo que, "sin duda", la principal preocupación que tienen es el terrorismo yihadista, porque supone una "amenaza cercana y de una intensidad probablemente no conocida hasta ahora". Y las Fuerzas Armadas tienen que "adaptarse a ese tipo de realidades y amenazas nuevas", agregó.
El ministro dijo que el terrorismo islamista ha dado "un salto hacia adelante en la búsqueda de un estado" y ahí radica el objetivo final de las misiones en Mali, Afganistán o Somalia. La situación, dijo Morenés, se complica por la presencia en territorio nacional de las llamadas células durmientes, así como que Ceuta y Melilla tienen "un componente complejo en su composición social" y allí "se ha dado la creación y la cercanía de determinada población al radicalismo islámico".
No obstante, añadió que "en España y en Europa tenemos una gran preocupación por la activación de posibles células que pueden existir y que pueden hacer muchísimo daño". El ministro reconoció que la situación se agrava porque ahora muchas de esas células se están trasladando a luchar con el Estado Islámico en Oriente Medio y, cuando regresen, lo harán "entrenados y endurecidos por la guerra", lo que supondrá que tendrán una "capacidad de destrucción enorme".
Envío de militares a Irak
Respecto al envío 300 militares a Irak, dentro de la coalición internacional, Morenés reconoció que "no ha costado mucho tomar la decisión" de volver a Irak, tras la participación del Gobierno de José María Aznar, porque "son dos operaciones distintas"
Aunque no precisó la fecha del despliegue de los militares españoles en suelo iraquí, dijo que en un 80% la posibilidad es que lo hagan a "principios del año que viene". Puntualizó que "la prudencia es clave" en los despliegues y todavía faltan por "conocer muchos factores".
Ébola y Teresa Romero
Por otra parte, preguntado por la posibilidad de que las Fuerzas Armadas se hubieran hecho cargo del tratamiento de Teresa Romero, enferma de ébola, Morenés reiteró que "la medicina civil ha dado muestra evidente de su eficacia", porque la auxiliar que se contagió tras tratar a los dos misioneros repatriados "está fuera de peligro".
Tras reconocer éste "éxito de la medicina civil", dijo que los "médicos militares son extraordinarios", pero sólo se les ordenó "traerlos", lo cual se realizó con "éxito, porque todos los que participaron están fuera de todo tipo de peligro". "Los protocolos funcionaron", agregó.
En esta línea, indicó que el Hospital Gómez Ulla "todavía no tiene la capacidad" de acoger grandes infectados que tenía el Hospital Carlos III-La Paz. "Me parece rechazable que se diga que esto se haya hecho con algún tipo de frivolidad", porque "se eligió el sitio con más garantías".
Las palabras de Pedro Sánchez y el 9-N
Al margen de estas cuestiones, en clave política, el ministro reconoció que habló con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, después de que éste afirmara que "sobra" el Ministerio de Defensa. Comentó que no sabía por qué dijo aquello, pero añadió que "ya ha rectificado". "Y lo doy por bueno y además me tranquiliza mucho", apostilló.
Por otra parte, Morenés tachó de "esperpento" la consulta soberanista que Artur Mas quiere realizar en Cataluña el próximo 9 de noviembre. El titular de Defensa considera que lo que se está haciendo en Cataluña es una "manipulación inaceptable del pueblo catalán" y, por ello, le da "mucha pena ver cómo una parte muy querida de España puede estar siendo manipulada de una manera que hace llegar al esperpento".




