Cada vez existen más evidencias del importante papel que juega la vitamina D en el organismo. Sin embargo, los estudios publicados en el último año han demostrado que tener unos bajos niveles de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de desarrollo de numerosas enfermedades como puede ser la migraña, la diabetes o la esclerosis múltiple.
Ahora, como muestra un nuevo estudio dirigido por investigadores del Instituto de Células Madre de la Universidad de Harvard (EE.UU.) los niveles de vitamina D también condicionan la cantidad de células madre sanguíneas durante el desarrollo fetal tanto en humanos como en modelos animales.
Es decir, unos niveles adecuados de vitamina D durante el embarazo podrían prevenir la aparición de futuras enfermedades relacionadas con la sangre caso entre otras muchas de la anemia y de la trombocitopenia, esto es, la escasez de plaquetas.
"Nuestro estudio muestra de forma clara que la deficiencia de vitamina D puede alterar la formación de las células madre sanguíneas. Y es que los niveles de vitamina D tienen una influencia directa sobre las células madre de la sangre y condicionan tanto su supervivencia como su capacidad para multiplicarse", comentó Trista North, directora de esta investigación.
Cabe recordar que se estima que en la actualidad conviven en el mundo más de mil millones de personas con déficits de vitamina D. Un aspecto muy a tener en cuenta dado que la carencia de esta vitamina se asocia al desarrollo de enfermedades no solo en la edad adulta –como podría ser la diabetes tipo 2–, sino también en la etapa infantil. De hecho, es bien sabido que los niños con graves deficiencias de vitamina D padecen enfermedades relacionadas con la sangre como son la anemia y la trombocitopenia.
Los resultados mostraron que la vitamina D altera las señales inflamatorias implicadas en el control de la formación de las células madre sanguíneas tanto en humanos como en peces cebra. De hecho, la reducción de los niveles de vitamina D se asoció con una disminución de la cantidad de estas células madre.
"Realmente nos sorprendió que la vitamina D tuviera un impacto en una fase tan precoz del desarrollo. Solo pensábamos en la vitamina D en términos de desarrollo y mantenimiento óseo, pero hemos observado que tanto las células madre de la sangre de los humanos como de los peces cebra responden directamente a este nutriente", explicó la experta.
"Esperamos que estos estudios nos ayuden a comprender la importancia de la suplementación con vitamina D durante el embarazo y, así, asegurar que las madres mantienen unos niveles saludables de esta vitamina", indicó.
"Una vez los estudios empiecen a mirar en otros sistemas orgánicos y otras poblaciones de células madre, considero que sería muy interesante saber si los médicos empiezan a recomendar medidas para que las mujeres embarazadas alcancen y mantengan unos niveles adecuados de vitamina D. Nuestro trabajo tan solo ha arañado la superficie y quedan muchas cosas por hacer", concluyó.
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