La nadadora burgalesa Marta Fernández ha conquistado este martes la medalla de oro en la prueba de los 50 metros braza de la clase SB3 (discapacidad física) de los Juegos Paralímpicos de Tokio, mientras que la catalana Sarai Gascón se ha llevado la plata en los 100 libres S9.
Fernández, de 27 años y ganadora ya de la plata en los 50 mariposa S5, había marcado el mejor tiempo en las series matinales en el Centro Acuático con 59.46 y ha sido inalcanzable para el resto de rivales en la final donde se ha impuesto con 58.21.
Por su parte, Gascón, de 28 años, se ha quedado cerca de sumar su primer oro paralímpico tras luchar hasta el final con Sophie Pascoe, repitiendo el resultado logrado hace cinco años en Río de Janeiro y logrando su séptima medalla, sexta de plata.
Un sueño cumplido
"Esta medalla es de mucha gente. Me he acordado de todo el mundo que ha estado día a día en el camino que ha sido duro", expresó Marta Fernández al terminar una prueba tras la que se deshizo en lágrimas al ver su victoria.
La burgalesa no daba crédito a lo logrado. "No me creo lo que acaba de pasar, es que no me lo creo, esto es un sueño cumplido. Sólo puedo agradecer a toda las gente que ha hecho posible que yo pueda llegar aquí", comentó.
La nadadora, que nació con parálisis cerebral, no quería relajaciones pese a haber marcado el mejor tiempo en las series matinales. "Es que por la mañana se podían haber reservado, yo un poco, pero estaba centrada en corregir los errores y en darlo todo. La confianza en no dar las cosas por hechas y a nadar", remarcó.
"Me sorprende la forma en la que estoy gestionando los nervios, me asombra la forma en la que lo estoy afrontando. Es la actitud de venir a por todas y que pase lo que tenga que pasar", añadió Fernández, que ahora quiere celebrarlo comiendo "chocolate" y de "alguna otra manera también", y que sabe que sus compañeros de trabajo "lo están viviendo como si fuese suyo".





