Una crisis resuelta con inteligencia, tacto e imaginación en los hechos de hoy.
Finalmente pacto entre PP y Vox en la comunidad autonómica, El PP salva sus líneas rojas y no transige en los extremos ideológicos de Vox. Sin cesiones ideológicas y subrayado especial para contener la violencia machista.
María Guardiola, la presidenta del PP de Extremadura, ha saso luz verdema un pacto que primer rechazó pero luego supo encauzar después de que el PSOE estuviera dispuesto a presentarse a la investidura en solitario.
María Guardiola será la presidenta en la región. Quedó fuera la pretensión de Vox de asumir la vicepresidencia y dos carteras. María Guardiola ha separado de Agricultura los asuntos de Gestión Forestal y Mundo Rural. Es el acuerdo con Vox tras haber exigico la vicepresidencia y dos consejerías.
A la vez el PP cede a Vox el senador por designación autonómica que correspondía al PP. Los pactos también son limitados.
Según anunció la propia María Guardiola solo se pacta en lo que “une” a ambas formaciones. Se deja fuera las discrepancias.
La más señalada es la violencia de género que, según María Guardiola se ha quedado fuera del pacto. En la sede del PP se subraya que “el pacto incluye de forma expresa la violencia machista”. El PP señala esta lacra como “un problema real” que “hay que erradicar” y se comprometen a no dar “ni un paso atrás”.
Para el PP. queda “garantizado un cambio de Gobierno” y se logra la Presidencia en uno los feudos tradicionales del PSOE.
El acuerdo programático incluye 60 medidas centradas en garantizar un gobierno del cambio “que reviertan las consecuencias de la inercia política del PSOE en los últimos años”. El foco sobre las prioridades de las familias extremeñas, combatir el paro y la pobreza, la falta de oportunidades y la despoblación.
La defensa del pacto ha sido difícil para María Guardiola. “Soy consciente de que hay gente decepcionada. Lo asumo2.





