En los hechos de hoy, fin en la Asamblea de Madrid del debate sobre el estado de la región. Isabel Díaz Ayuso fue investida presidenta de la Comunidad de Madrid con mayoría absoluta. Con los 70 votos de los diputados de su grupo, el voto en contra de 54 de Más Madrid y PSOE-M y la abstención de 10 de los 11 diputados de Vox.
Alberto Núñez Feijóo ya tiene muy claro que la única opción es “España o Sánchez”. Y que los gobiernos autonómicos de Amdalucía, Comunidad de Madrid y La Rioja le han mostrado el único carril para avanzar y ganar, el del centro reformista.Y sólo pude poner fin al ciclo del sanchismo, con un voti útil, El candidato del Partido Popular, obligado al alcanzar los 176 escaños. Porque Vox no está dispuesto a facilitar el triundo del centro reformista sino que ambiciona entrar en el Gobierno y exigir la vicepresidencia primera.
María Guardiola lo destapó
Es una incógnita lo que va a suceder en la segunda vuelta de las elecciones autonómivas por el golpe radical, los duros de los duros, que se ha producido dentro de la derecha extrema o la extrema derecha (es decir, Vox).
Ya es obvio ek choque total del PP con la línea más dura de Vox.
Atemción al golpe interno que se producido en Vox. Los más radicales se han hecho con el control de la organización para desplazar en la negociación de los pactos postelectorales las posiciones más pragmáticas y racionales.
Quienes hoy dirigen Vox actúan en la sombra para atender a sus intereses económicos o a su posicionamiento ideológico. Cuando se pregunta por estas manos en la sombra, Carman Morodo ha señalado, entre otros, a Luis del Rivero, Kiko Méndez-Monasterio y Julio Ariza.
El nuevo mensaje de Santiago Abascal es el de la intransigencia total para entrar en los nuevos gobiernos. No se busca beneficiar y servir a los ciudadanos sino hacerse con el botín del poder para influir en decisiones que afectan a sus intereses particulares.
Este golpe de Vox lo representa la figura ultraradical de Jorge Buxadé, el hombre que amenazó a María Guardiola si no aceptaba un vicepresidente y consejeros de Vox. Lo que empezó en Castilla y León y se ha repicado en Comunidad Valenciana.
Hay además una operacuón en marcha en Vox para debilitar a Espinosa de los Monteros.
Es ya dentro de Vox la lucha total entre Espinosa de los Monteros y Buxadé, representante del ala nacionalcatólica del partido, Espinosa de los Monteros actúa más cercano al mundo empresarial y al liberalismo económico.
Buxadé quiere imponer líneas identitarias radicales sobre las cuestiones económicas o sociales. Busca la batalla por anular el término violencia machista, No le interesa la negociación de un programa educativo o de regeneración institucional.
Desde la campaña de Andalucía, Vox es un partido en crisis. Con sus engaños en Comunidad Valenciana y su ambición desmesurada en Extremadura puede acabar por situarse al filo de la navaja.






