En los hechos de hoy, domingo 28, Marc Márquez culminó su hazaña para ser de nuevo campeón del mundo de MotoGP.
Marc Márquez, el tercero de la historia y subiendo. Ya sólo tiene por encima en títulos a Agostini y Ángel Nieto, tras empatar con Valentino Rossi, Hailwood y Ubbiali. “Cometí un gran error en mi carrera de regresar demasiado temprano. Luche y ahora me siento en paz”.
Un hito en MotoGP. Marc Márquez se proclamó en el circuito japonés de Motegi campeón del mundo de motociclismo por novena vez. Puso fin a una larga travesía de cinco años desde que su carrera deportiva diese un giro radical en julio de 2020 con una caída en Jerez de la Frontera (Cádiz).
Triunfo en el Gran Premio de Japón
Las casas de apuestas, según datos de Hechos de Hoy, han sido una montaña rusa a lo largo de todo el Mundial.
Marc Márquez (Ducati) ha conquistado su séptimo título de MotoGP, seis años después del anterior, y se proclama por novena vez campeón del mundo. Lo logró después de terminar segundo en la carrera larga del Gran Premio de Japón, culminando una de las mayores gestas de la historia del deporte.
2.184 días después de aquel 6 de octubre de 2019 en el que alzaba su sexto trofeo de la categoría reina, completó un camino del héroe plagado de dificultades y frustraciones, muy distinto a la plácida temporada que este año le ha permitido coronarse por delante de su hermano Alex Márquez (Ducati).
El segundo puesto de este domingo en Motegi por detrás de Francesco ‘Pecco’ Bagnaia (Ducati) y por delante de su compatriota Joan Mir (Honda) le bastó para sacar los puntos necesarios a Alex, sexto, y conquistar una nueva corona, la séptima en la máxima categoría y la novena en total, con la que iguala a la leyenda Valentino Rossi.
El fin de una larga travesía
Marc Márquez se proclamó en el circuito japonés de Motegi campeón del mundo de motociclismo por novena vez, la séptima en la categoría reina, poniendo fin a una larga travesía de cinco años desde que su carrera deportiva diese un giro radical en julio de 2020 con una caída en Jerez de la Frontera (Cádiz).
“En caso de que gane el título será el mayor regreso en la historia de este deporte, aunque tenemos también a Michael Jordan cuando se fue a jugar al béisbol y luego regresó al baloncesto. Pero creo que será el primer piloto de MotoGP que sea capaz de sentarse en esa mesa de Nadal, Alonso y Gasol, creo que será uno de los regresos más sonados del deporte”. Estas palabras de Pedro Acosta en la previa del Gran Premio de Cataluña de principios del mes de septiembre reflejan lo que para muchos en la parrilla supone este nuevo éxito de Marc.
Incluso la propia web del Mundial ha calificado este triunfo como “uno de los mayores regresos en la historia del deporte”, comparándolos con otros como los del propio Jordan, la extenista Monica Seles, o el expiloto de Fórmula 1 Niki Lauda. En el caso de Marc, han sido 2.184 días entre su anterior título, en 2019, hasta el logrado este domingo en el Gran Premio de Japón, a falta todavía de cinco pruebas para que se complete un campeonato que ha dominado con mano de hierro y sin que haya podido haber un rival que le haya podido cuestionar.
Esta alegría permite a Márquez igualar también a otro mito del motociclismo como el italiano Valentino Rossi, que también tiene nueve, además del británico Mike Hailwood y el también italiano Carlo Ubaldi. Más lejos quedan ya el añorado Ángel Nieto (13) y el más laureado, el italiano Giacomo Agostini, que tiene 15. Algún día, el piloto español tuvo el sueño de alcanzarles, después de ganar sus ocho primeros títulos en diez temporadas, dejando escapar sólo el de 2011 en Moto2, que tenía bien encarrilado, por una inoportuna lesión ocular en el tramo final, y el de 2015, recordado por el fin de su amistad con ‘Il Dottore’.
Pero Marc encadenó desde entonces cuatro entorchados consecutivos y era prácticamente imbatible sobre la Honda oficial hasta que todo cambió en el Mundial de 2020, el recortado por la pandemia. El 19 de julio, en el circuito Ángel Nieto-Jerez de la Frontera, una caída le provocaba una fractura de húmero y el inicio de un calvario que probablemente ni esperaba el propio Márquez. Se operó rápidamente e incluso trató de estar al fin de semana siguiente de nuevo en el trazado gaditano, pero finalmente desistió.
Aquella del 20 de julio sería la primera de las cuatro operaciones a las que se sometería en su hombro, la última de ellas en junio de 2022. Sus problemas físicos, también a causa de una molesta diplopía que le producía doble visión, le hicieron perderse multitud de carreras entre 2021 y 2023, a lo que había que añadir que la Honda dejaba de ser la moto dominante y daba muchos problemas, pese a los esfuerzos de Márquez que en 2021 fue capaz de lograr tres victorias y cuyo último podio con el Repsol Honda fue precisamente en su casa, en Motegi, en 2023.
Y días después, se confirmaba que Marc dejaba el equipo de su vida, en el que había estado once temporadas consecutivas, y tras rescindir el contrato. Necesitaba aire fresco y este le llegó de parte del equipo que dominaba entonces el campeonato, Ducati, que le hizo hueco en uno de sus formaciones satélites, el Gresini Racing donde corría su hermano Álex.
El ocho veces campeón del mundo domó enseguida una ‘Desmosedici’ siempre complicada por ser diferente a su montura de siempre y en su rostro volvió la sonrisa. En 2024, tras más de 1000 días de espera, ganó en tres domingos y por momentos estuvo en la pelea por el título entre Jorge Martín y Francesco Bagnaia, y la marca de Borgo Panigale no lo dudó ni quiso esperar, ascendiéndole al equipo oficial de fábrica junto a ‘Pecco’ pese al título logrado con la Ducati también satélite de Martín.
Y la apuesta de la marca italiana fue buena y la de Márquez de ‘todo al rojo’ también. Su adaptación fue de nuevo óptima desde prácticamente la primera vez que se subió y su madurez, con 32 años y estable en todos los aspectos, a la hora de evaluar riesgos le ayudó también a volver a coronarse campeón del mundo seis años después. En la historia de MotoGP, sólo el australiano Casey Stoner atravesó una espera similar, entre 2007 y 2011, y lo ha hecho en una temporada que ha dominado ya desde el primer Gran Premio en Tailandia. Once victorias los domingos y diez dobletes, siete de ellos consecutivos, le han devuelto a la gloria y a la condición de antaño de ser el gran rival a batir para el futuro.





