Reglas de comunicación del político para una campaña electoral eficiente. Recomendaciones de oro del “Manual del candidato electoral “para mítines y encuentros ciudadanos en precampaña de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre.
- “Manual del candidato electoral” centrándose en la persuasión mediante la voz, la imagen y la gestualidad
- Capacidad de dar titulares y manejar los silencios
- Naturalidad en el lenguaje gestual y corporal
- Estrategia de debates televisivos con lenguaje fluido y control emocional
Recomendaciones principales
Inmersos en precampaña y a un paso de la campaña electoral, el “Manual del candidato electoral” se centra en la persuasión mediante la voz, la imagen y la gestualidad.
- Voz y expresión verbal
Modular el tono: Es crucial adaptar la velocidad y la fuerza de la voz según el mensaje para evitar la monotonía y mantener la atención del espectador. La elevación o bajada de la voz, según cada caso, atraerá la atención de las personas hacia el mensaje
Manejo del silencio: Los silencios estratégicos sirven para enfatizar ideas clave y demostrar seguridad en el discurso. Un silencio a tiempo dice que más que muchas palabras agolpadas.
Capacidad de dar titulares: Concretar y sintetizar sus discursos con ideas clave que se fijen en el asistente a determinado encuentro o mitin electoral. Ser conciso e impactante en la expresión será una buena cualidad a desarrollar por el político. El punto y seguido en frase breve es preferible a las frases interminables en las que se pierde la idea a manifestar.
- Lenguaje gestual y corporal
Naturalidad ante todo: García Gómez incide en que los políticos deben evitar a toda costa la sobreactuación. La rigidez o los gestos excesivamente ensayados, restan credibilidad. El ciudadano busca líderes de carne y hueso que se muestren y se manifiesten como lo haría cualquier persona cercana que nos quiere contar sus planes de futuro.
Contacto visual: Mirar fijamente a la cámara -los ojos del espectador- o a los interlocutores, genera una sensación de cercanía, transparencia y vinculación con el electorado. El político debe dejar a un lado los papeles y saber repentizar en cada momento con la palabra justa.
Postura corporal: Una posición firme y erguida proyecta liderazgo, control de la situación y confianza. No debe moverse excesivamente ni balancearse porque indica inseguridad. Las manos deben apoyar el lenguaje oral, pero no desvirtuar con su movimiento excesivo lo que la palabra expresa.
- Imagen e impacto visual
Coherencia estética: La vestimenta y el estilo personal deben alinearse con la identidad del partido y el perfil de los votantes que se busca atraer.
El principio de invisibilidad del error: “Lo que no se comunica no existe”, pero un error visual o un descuido en la imagen de campaña puede eclipsar por completo las propuestas políticas del candidato.
Estrategia de debates en televisión
Diálogo fluido: En espacios televisivos, se recomienda priorizar la capacidad de réplica constructiva y el intercambio natural de ideas en lugar de monólogos preestablecidos.
Control de las emociones: Mantener la templanza ante las provocaciones del contrincante es vital para proyectar la imagen de un gobernante estable y preparado.
El plató como parte del mensaje: La iluminación, el fondo, el uso o ausencia de atril, la posición en el plató y la disposición de los micrófonos deben estudiarse y pactarse previamente con la realización, ya que el entorno físico también comunica e influye en la percepción del liderazgo.
El fin último de estas tácticas no es únicamente debatir propuestas, sino influir de manera integral en la percepción del votante y generar un impacto que se amplifique posteriormente en los medios de comunicación y las redes sociales.
Julio García Gómez es experto en comunicación social y estrategias de lenguaje verbal, gestual y emocional. Comparece con asiduidad con sus análisis de políticos y personajes de actualidad en RTVE, Canal 24 horas, Antena 3 y Telecinco.





