Tras salir del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (Mafo), ha roto su silencio para hacer frente a las continuas críticas y acusaciones que le han señalado como culpable de la mala gestión y la enorme crisis económica en el sector financiero español. Además de ello también le han acusado de pasar por alto “actitudes inmorales de los gestores de bancos”.
Además de esto, se les suma las últimas acusaciones de los Inspectores del Banco de España. La Asociación ha denunciado la actitud del supervisor ante las malas prácticas.
“La forma habitual de reacción ante los indicios de delito es mirar hacia otro lado”, señala el documento. “Europa reclamó en el Memorándum de Entendimiento una revisión interna formal de los métodos de supervisión a fin de detectar deficiencias e introducir las mejoras precisas”, explica.
Los inspectores agregan que “en el trabajo de la inspección aparece con relativa frecuencia indicios de conductas que pudiera ser delictivas” y admiten que “su labor principal es la detección de problemas de solvencia y de gestión de las entidades financieras y la dificultad de probar conductas complejas”.
“No se trabaja activamente en la persecución del delito. Basta con preguntar el número de comunicaciones de delitos realiza” y señalan que acabar con esta situación convendría “establecer un procedimiento para la comunicación jerárquica de los indicios de delito. Dar formación en materia penal a los inspectores y crear un grupo de inspección especializado en investigación de delitos”.
Por su parte, MAFO ha confirmado que “la acusación al Banco de España es gravísima y va más allá de la injustificable e injustificada campaña de desprestigio de la institución que se lanzó a primeros del mes de mayo del pasado año para, en mi opinión, ocultar las consecuencias de la errónea gestión de la crisis de Bankia”.
“Entonces decidí permanecer en silencio, pues la situación y la reputación de España era delicadísima y todavía seguiré algún tiempo en silencio”, ha señalado en el diario El País. Para MAFO el servicio jurídico del Banco de España “no hubiera tolerado nunca a nadie hacer algo en contra de la ley" y "nadie puede actuar sin que un número importante de empleados se entere y pueda opinar sobre cualquier decisión”.
Por último, ha retado a quienes les acusaron de “mirar hacia otro lado” a que denuncien ante la Fiscalía si consideran que han cometido algún delito grave y ha señalado que “nadie puede reparar el daño causado por los titulares y las fotos a quienes trabajan y hemos trabajado en el Banco de España”.




