Los focos sobre los acontecimientos en Brasil, Argentina y Chile. Son los llamados círculos frenéticos.
Una decisión del Tribunal Supremo facilitó su puesta en libertad. Luiz Inácio Lula da Silva fue puesto en libertd después de 580 días en prisión. Todavía se enfrenta a ocho casos de corrupción. En Buenos Aires, para Alberto Fernández fue un gran éxito pero podría convertirse en un gran problema. Gran atención en Buenos Aires al nuevo escenario político que se abre en Brasilia, y preocupación por el estallido social que no cesa en Santiago. En nuevos disturbios en Chile, ataque a la Embajada de Argentina.
En sus primer declaraciones, el expresidente de Brasil atacó al presidente Jair Bolsonaro, el Lava Jato y anunció que se casará a sus 74 años con la socióloga Rosangela da Silva, conocida como Janja, una relación que empezó en sus días en prisión. La boda será en Sao Bernardo do Campo (Estado de Sso Paulo), ciudad en la que reside y donde empezó su carrera como sindicalista y político, su feudo político. Planea hacer una giura por todo el país.
Lula da Silva ha estado casado durante cuarenta años con Marisa Letícia Rocco. Falleció en 2017 como consecuencia de un derrame cerebral. Lula tuvo tres hijos con ella: Fábio Luís, Sandro Luís y Luís Cláudio, y también adoptó a Marcos Cláudio, hijo de una relación anterior de Marisa. Y él ya tenía otra hija antes, Lurian.
Lula da Silva vuelva estar en el centro de un huracán de acontecimientos. Es a la vez una telenovela con todos sus ingredientes pero también una vuelta a la libertad que le llevará a un primer plano en Brasil y en toda la región.




