Barack Obama lo subrayó. #Lovewins fue su reacción en Twitter al conocer la decisión del Tribunal Supremo de legalizar el matrimonio homosexual en todo Estados Unidos -los cincuenta estados-. De nuevo, el legado del presidente se traza con fuerza (ver en Hechos de Hoy, El Tribunal Supremo, un valioso aliado de Obama en la reforma sanitaria).
"Hoy supone un gran paso en nuestra marcha hacia la igualdad. Las parejas gays y lesbianas tienen ahora el derecho a casarse, como cualquier persona, escribió el presidente en su cuenta de Twitter.
Hillary Clinton, que arrasa en las encuestas como la candidata del Partido Demócrata, lo celebró en la red de microblogs. "Orgullosa de celebrar una victoria histórica para la igualdad de matrimonio y el coraje y la determinación de los estadounidenses LGBT que lo han hecho posible", escribió.
Jeb Bush, uno de los candidatos fuertes del Partido Republicano, mostró sus críticas. Apoyó lo que calificó como "matrimonio tradicional". Señaló también que el Tribunal Supremo debería haber permitido a los estados tomar la decisión de si querían o no legalizar el matrimonio homosexual. Para analistas, el Partido Republicano tiene el viento en contra en la etapa final del mandato de Barack Obama, y debe sopesar sus reacciones. Cuba sobre todo fue un primer aviso.
Los jueces del Tribunal Supremo lo votaron por 5 votos a favor y 4 en contra. Hasta ahora las parejas del mismo sexo podían casarse en 36 estados y en el Distrito de Columbia. Había 14 estados que lo prohibían. El Tribunal Supremo declaró inconstitucional la prohibición, y señaló además que se deben reconocer los certificados de matrimonio expedidos.
El presidente subrayó este nuevo momentos histórico. "Este país fue creado sobre un fundamento: que todos los ciudadanos son iguales ante la ley", declaró señalando que "es una victoria para América". El Tribunal Supremo mostró la atención a los grandes cambios en la sociedad. De nuevo, escribió un giro profundo en Estados Unidos.




