Jeannette Paillán nunca quiso quedarse con los clichés. Por eso, cámara en mano, decidió buscar y retratar sus raíces para negar leyendas y afirmar la dignidad de las personas y sus culturas. Trazar la frontera entre lo cierto y lo falso.
Este proyecto fue todavía más ambicioso, y pasó de su experiencia personal a proyectar un legado y cimentarlo como hace desde la dirección de la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI). Por este trabajo y esta convicción recibió recientemente el Premio Bartolomé de las Casas. Para Jeannette Paillán ha supuesto un reconocimiento a la dignidad de los mapuches, y al rechazo a su leyenda negra que, como informó Hechos de Hoy, la han sufrido y sufren por actitudes individuales y marginales.
Fue uno de los actos felices y distendidos en Madrid del Príncipe de Asturias al destacar la personalidad de Jeannette Paillán y la importancia de su obra audiovisual, y la dimensión del Premio Bartolomé de las Casas. "Es cierto que no podemos juzgar plenamente, con los ojos y parámetros de nuestro tiempo, las acciones y pensamientos de los hombres que vivieron cientos de años antes de nosotros. Pero es un hecho que, con sus aciertos y sus errores, el nombre de Bartolomé de las Casas puede simbolizar hoy entre nosotros la tolerancia, la sensibilización de las conciencias, la llamada a una ética universal. Justamente los valores que representa este premio aplicados a la relación con los pueblos indígenas de nuestra querida América", dijo Don Felipe.
El Príncipe de Asturias, quien conoce bien América Latina y sus líderes, y a quien le gusta destacar la relación de España y las repúblicas latinoamericanas como "naciones hermanas", quiso destacar en el acto de reconocimiento a Jeannette Paillán la figura de Bartolomé de las Casas. Destacó que "estimuló hace medio milenio una seria reflexión y un debate intenso sobre el sentido de la conquista y la colonización, sobre la llamada guerra justa y sobre la identidad de los habitantes originarios del continente americano". "Este ejercicio intelectual, político y jurídico -ejercicio también lleno de valores y de altura académica impulsado desde el más profundo universalismo hispánico- sentó las bases de lo que, con los siglos, serían el Derecho Internacional y los Derechos Humanos", señaló Don Felipe.
El Premio Bartolomé de las Casas se convoca desde 1991 para reconocer el trabajo a favor del entendimiento y la concordia con los pueblos indígenas, e impulsar la protección de sus derechos y el respeto de sus valores. Lleva el nombre del fraile dominico (1484-1566) que fue el símbolo de la defensa de los derechos indígenas. En esta edición se ha entregado a Jeannette Paillán que es el alma de la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI) por su trabajo innovador en favor de los pueblos indígenas utilizando el cine y otras herramientas de la comunicación. Para Jeannette Paillán ha sido nueva estación, sueño cumplido y acicate para nuevos desafíos. Una mujer que no se amilana en su visión y misión de proteger el planeta Tierra y reivindicar los derechos y libertades de los indígenas.
(El nombre mapuche, o mapunche, significa gente de la tierra en oposición a los extranjeros llegado desde Europa. Hasta el siglo XVIII, habría existído entre los integrantes de esta etnia la autodenominación reche, gente verdadera. Según el Censo de Chile de 2002, 604.349 personas se declaran pertenecientes al pueblo mapuche, aproximadamente un 4% de la población total, que representan el 87,3% de la población indígena total. Viven principalmente en la Araucanía (33,6%) y la Región Metropolitana (30,3%) y en menor cantidad en las de Biobío (8,8%), Los Lagos y Los Ríos (16,7% las dos sumadas).







