La riada mortal de Sant Llorenç ya se ha cobrado doce vidas. Este jueves fueron hallados los cadáveres de dos personas, probablemente una pareja de alemanes de 61 y 63 años, residentes en Mallorca y que viajaban entre Artà y Canyamel. Todos los focos están puestos ahora en encontrar a Artur, el niño de cinco años cuya madre, farmacéutica de Manacor, falleció en su coche después de lograr poner a salvo a su hija de ocho años.
La Guardia Civil ha identificado a nueve de las 12 víctimas mortales de las que seis son españoles, una mujer holandesa, y dos británicos. La décima víctima, un hombre, podría ser alemán, al igual que las otras dos halladas este jueves, un hombre y una mujer. Los servicios de emergencias temen que puede haber más víctimas a las que todavía nadie ha echado de menos.
Los Reyes Felipe VI y Letizia viajan este viernes a la zona siniestrada una vez concluya la recepción que ofrecerán en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional.
Por otra parte, y tras participar el miércoles personalmente en las labores de limpieza en Sant Llorenç, Rafa Nadal acudió este jueves a un acto de solidaridad con las víctimas de las inundaciones. El tenista guardó un minuto de silencio en su academia junto a Toni Nadal, Carlos Moyá y un gran grupo de alumnos y empleados.
"Él se siente solidario con la gente que lo pasa mal. Sus amigos decidieron ir a ayudar y él también. Creo que es una muy buena obra. En el ánimo de Rafael está ayudar, no salir en la prensa", indicó Toni Nadal tras el acto.




