Un estudio reciente se encargó de evaluar los beneficios y daños de la mamografía de cribado con el objetivo de desentramar los numerosos aspectos que conlleva su práctica. Dicho informe sugiere que los aspectos positivos de esta prueba a menudo se sobreestiman mientras que los negativos se subestiman.
Y es que los expertos advierten que los beneficios y daños de la mamografía se relacionan con un complejo conjunto de factores clínicos y preferencias personales, ya que los expertos sanitarios y los pacientes necesitan más orientación para enfocar de forma más individualizada la detección del cáncer de mama.
Hay que recordar que la Sociedad Americana del Cáncer estima que alrededor de 40.000 mujeres estadounidenses morirán de cáncer de mama este año. En 2009, los Servicios de Prevención de Estados Unidos revirtieron su anterior recomendación de realizar la mamografía cada uno o dos años a partir de la edad 40 años y aconsejaron el cribado de rutina cada dos años comenzando a la edad de 50 años.
Sin embargo, dichas recomendaciones ocasionaron un revuelo considerándose totalmente controvertidas tanto para la sociedad en general como para la comunidad científica. “Les digo a mis pacientes que la mamografía no es una prueba perfecta”, subrayó uno de los autores del estudio.
“Algunos cánceres se perderán, algunas personas morirán de cáncer de mama, independientemente de que se hagan una mamografía y un pequeño número de personas que sin esta prueba podrían haber muerto de cáncer de mama se salvarán”, prosiguió alertando de los peligros.
Los autores del documento creen que la mejor estimación de la reducción de la mortalidad por cáncer de mama gracias a los exámenes anuales para las mujeres en general es de aproximadamente el 19%. Para las de 40 años, la reducción del riesgo es de un 15% y para las de 60 años, alrededor del 32%.
Los investigadores estiman que entre 10.000 mujeres de 40 años que se someten a una mamografía anual durante diez años, alrededor de 190 tendrán un diagnóstico de cáncer de mama. De esas 190, estos expertos creen que alrededor de 5 evitarán la muerte por cáncer de mama gracias a su detección, pero que alrededor de 25 de 190 morirán de cáncer de mama.
Según los expertos “el daño principal asociado con la mamografía es el riesgo de sobrediagnóstico, es decir, el diagnóstico de cánceres que nunca se habrían convertido en clínicamente evidentes durante la vida de una mujer, bien porque el cáncer no crece o porque el paciente muere antes por otra causa”.
“Aunque se necesita más investigación sobre los beneficios de la mamografía y los daños, los datos existentes sugieren que hemos estado sobrestimando los beneficios de la mamografía y subestimando los daños durante los últimos años”, continúan.
Los resultados de esta revisión realizada por investigadores del Departamento de Política de Salud de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard y el Hospital Brigham y de Mujeres, en Estados Unidos, se publican este martes en Journal of the American Medical Association.




