1. Inicio
  2. Secciones
  3. Tendencias y Estilo
  4. Los arranques de Liga más fulgurantes de la historia y cuántos acabaron en título
Los arranques de Liga más fulgurantes de la historia y cuántos acabaron en título

El listón sigue en nueve victorias. (Imagen creada con IA)

Los arranques de Liga más fulgurantes de la historia y cuántos acabaron en título

Empezar una Liga ganándolo todo parece una declaración de intenciones. A veces lo es. Otras, simplemente adelanta una caída que todavía no se ve.

Hechosdehoy / UN / Olek WH
Etiquetado en:

Los mejores arranques del campeonato español de Liga dejan una pregunta bastante concreta: ¿cuántos equipos con salida perfecta terminaron realmente abrazando el trofeo meses después?

El listón sigue en nueve victorias

El Real Madrid de 1968 y 1969 continúa como referencia. El equipo de Miguel Muñoz ganó sus nueve primeras jornadas, desde un 3 a 1 ante el Espanyol hasta un 2 a 1 frente al Barcelona. El primer tropiezo llegó en la décima fecha, con un empate sin goles ante el Pontevedra.

Un comienzo semejante modifica enseguida la percepción de una temporada. El público mira la clasificación de otra manera, compara rivales, sigue las cuotas y algunos aficionados revisan incluso los bonos para apostar antes de una jornada que parecía rutinaria unas semanas antes. Nueve victorias convierten muy rápido un buen momento en algo que todos quieren medir.

Aquel Madrid confirmó que no se trataba de una racha bonita para guardar en una estadística. Solo perdió uno de sus 30 partidos ligueros y acabó campeón. El dato importa porque coloca el récord en contexto: el equipo no salió disparado para frenar en enero, mantuvo el ritmo durante prácticamente todo el campeonato.

Los grandes inicios madridistas ofrecen una secuencia bastante contundente:

  1. En 1968 y 1969, nueve triunfos iniciales y título.
  2. La temporada 1961 y 1962 arrancó con ocho victorias y terminó también con el Madrid campeón.
  3. En 1987 y 1988 llegaron otras ocho victorias consecutivas al comienzo, seguidas por una Liga conquistada con cuatro jornadas todavía por jugar.

Tres ejemplos, tres campeonatos. Hasta aquí, la teoría parece demasiado sencilla.

Barcelona y Atlético llevaron el límite hasta la jornada nueve

En 2013 ocurrió algo mucho menos habitual. Barcelona y Atlético de Madrid comenzaron simultáneamente con ocho victorias en ocho jornadas. Ninguno había arrancado mejor una Liga. Durante varias semanas, el récord del Madrid de 1968 y 1969 quedó a una sola tarde de distancia.

La novena fecha rompió la simetría. El Barcelona empató 0 a 0 ante Osasuna, mientras el Atlético perdió contra el Espanyol. Ninguno alcanzó la novena victoria, pero lo interesante llegó mucho después. Solo uno de los dos convirtió aquel inicio idéntico en un campeonato.

El desenlace quedó así:

  1. Atlético de Madrid: ocho triunfos iniciales, 90 puntos al final y título.
  2. Barcelona: ocho triunfos iniciales, segundo puesto y campeonato perdido precisamente ante el Atlético.

La diferencia se decidió en la última jornada, con un 1 a 1 entre ambos en el Camp Nou. Diego Godín marcó el gol que aseguró la Liga para el equipo de Diego Pablo Simeone. Después de empezar exactamente igual, los dos terminaron separados por el resultado que más importaba.

Cuatro títulos en cinco arranques extraordinarios

Si se toman los cinco casos de ocho o más victorias consecutivas desde la primera jornada que aparecen entre los grandes registros de LaLiga, cuatro acabaron en campeonato. Son los tres del Real Madrid y el Atlético de 2013 y 2014. El Barcelona de Tata Martino constituye la única excepción dentro de ese grupo.

Cuatro de cinco suena casi definitivo. No lo es.

La muestra resulta pequeña y mezcla equipos de épocas muy distintas. En 1968 la Liga tenía 16 participantes y 30 jornadas. En 2013 había 20 clubes y 38 fechas. Comparar ambos torneos como si hubieran tenido exactamente las mismas condiciones sería demasiado cómodo.

Otros campeones muestran, además, que la salida perfecta tampoco funciona como requisito. El Barcelona de 2012 y 2013 ganó sus seis primeros encuentros y terminó campeón con 100 puntos. Una década después, el equipo de Xavi comenzó la Liga 2022 y 2023 con un empate ante el Rayo, después encadenó siete victorias y acabó conquistando el título.

Conviene separar entonces dos ideas:

  1. Ocho victorias seguidas al comenzar han sido una señal fortísima, con cuatro campeones entre cinco casos destacados.
  2. No alcanzar esa cifra dice bastante menos. Muchos campeones necesitaron menos jornadas para demostrar que podían dominar el torneo.

Un arranque perfecto compra ventaja, no garantías

¿Por qué pesan tanto esas primeras jornadas? Porque los puntos obtenidos en agosto, septiembre y octubre valen exactamente lo mismo que los de primavera. Parece obvio, pero una racha inicial permite atravesar después un empate incómodo, una lesión o un mal fin de semana sin entregar inmediatamente el liderato.

El Barcelona de 2013 ofrece el recordatorio perfecto. Ocho victorias seguidas parecían una plataforma ideal, pero el Atlético terminó resistiendo mejor durante 38 jornadas. El arranque había sido espectacular. La Liga exigía algo más largo y bastante menos fotogénico: sumar durante nueve meses.

Por eso el récord de nueve victorias del Madrid sigue impresionando, pero su verdadero peso aparece después. Aquel equipo acabó campeón, igual que cuatro de los cinco conjuntos que alcanzaron al menos ocho triunfos consecutivos desde el inicio dentro de este grupo histórico. La salida importa mucho. Solo que la meta todavía queda lejos.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
You need to agree with the terms to proceed

twitter facebook smarthphone
Menú