Desde hace mucho tiempo se ha incluido en la gran mayoría de dieta, pero pocas han destacado sus beneficios. Hasta ahora. Un grupo de expertos se ha encargado de exaltar los beneficios del tomate al mismo tiempo que aconseja su consumición ya sea al natural, de la forma más normal, o en pastillas.
Hay que destacar que el tomate es un alimento cardiosaludable por lo que, según una investigación de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), basta con incluir un suplemento diario de un componente que se encuentra en el tomate para mejorar la función de los vasos sanguíneos en aquellos pacientes que padecen una enfermedad cardiovascular.
Este compuesto es el licopeno y es clave para que el corazón se vea beneficiado. Un sueño que aún no se ha cumplido para los investigadores sería poder extraer las propiedades positivas de este alimento e incorporarlos a una nueva pastilla.
Hay que recordar que a pesar de que la incidencia de dichas enfermedades cardiovasculares varía en todo el mundo, y en el caso del sur de Europa sigue siendo menor, debido especialmente a la alimentación basada en la dieta mediterránea que se basa en el consumo de frutas, verduras y aceite de oliva.
Algunos estudios dietéticos sugirieron el papel de esta dieta en prevención primaria o secundaria, con el objetivo de reducir la incidencia de aquello relacionado con la enfermedad cardiovascular, incluyendo el ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Y es que se cree que uno de los componentes de la dieta mediterránea que desempeñan un importante papel en la reducción de este riesgo cardiovascular es el licopeno.
Este compuesto se encuentra en su gran mayoría en los tomates y otras frutas, y su potencia puede ser aún mayor si se consume en puré, en salsa de tomate o en presencia de aceite de oliva. Aunque existe una clara evidencia que apoya el licopeno para reducir el riesgo cardiovascular, aún no está claro su mecanismo.
Ahora, este estudio explica que el licopeno podría reducir este riesgo. “Hay una gran cantidad de investigaciones que sugieren que la dieta mediterránea -que incluye el licopeno presente en el tomate y otras frutas- es bueno para nuestra salud cardiovascular. Pero hasta ahora, ha sido un misterio cómo lograra este efecto”, comenta el experto.
En este sentido, los expertos se encargaron de analizar los efectos del licopeno sobre los vasos sanguíneos algo que se conoce como flujo sanguíneo del antebrazo, que se considera un factor predictivo de riesgo cardiovascular. Asimismo, aquellos pacientes con problemas cardiovasculares estaban con un tratamiento para el colesterol aunque todavía tenía una alteración en la función del endotelio.
“Hemos demostrado que el licopeno mejora la función de los vasos sanguíneos en los pacientes con enfermedad cardiovascular una información que refuerza la necesidad de que las personas con riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular sigan una dieta saludable”, concluyen los expertos.




