Llevar una copia de la variante del gen llamado ApoE4 confiere un riesgo sustancialmente mayor para la enfermedad de Alzheimer en las mujeres que en los hombres. Así lo revela un nuevo estudio realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en California, Estados Unidos.
Los expertos llegaron a estas conclusiones a través del análisis de los datos sobre un gran número de personas a las que se les siguió clínicamente durante un tiempo. A través de los datos se cuestionó si habían pasado de tener una buena salud a padecer deterioro cognitivo leve, desde donde la mayoría pasa a desarrollar la enfermedad de Alzheimer con los años, o la enfermedad de Alzheimer en sí.
Dicho descubrimiento tuvo implicaciones importantes para los expertos, y se determinó que podría ayudar a arrojar luz sobre las causas subyacentes de la enfermedad de Alzheimer, un síndrome neurológico progresivo que resta memoria a sus enfermos así como su capacidad de razonar.
Su incidencia aumenta de manera exponencial después de los 65 años y, según la Asociación estadounidense de Alzheimer, la enfermedad tiene un costo de más de 200 millones de dólares anuales (144 millones de euros). El número de mujeres con enfermedad de Alzheimer es muy superior al de los hombres, debido, en parte, a que las mujeres, en promedio, viven más, pero la mayor longevidad explica sólo una parte del aumento de la susceptibilidad de las mujeres a la enfermedad de Alzheimer.
“Incluso después de corregir por edad, las mujeres parecen estar en mayor riesgo”, explicó el experto del estudio. En dicha investigación, los expertos analizaron los registros de más de 8.000 personas, la mayoría de ellas mayores de 60 años, que fueron monitorizadas a través del tiempo en uno de 30 centros de Alzheimer de todo el país.
Los registros se dividieron en dos grandes depósitos: en el primero se analizaron las evaluaciones clínicas de 5.000 personas cuyos resultados de los exámenes fueron normales al principio y 2.200 personas que inicialmente habían mostrado signos de deterioro cognitivo leve.
En el segundo se encontraron datos de imagen y mediciones de varias sustancias bioquímicas del líquido espinal que pueden servir como biomarcadores útiles de deterioro cognitivo leve y enfermedad inminente final de Alzheimer. El análisis no sólo confirmó el efecto diferencial de ApoE4 sobre las mujeres frente a los hombres, sino que también dio pistas que pueden ayudar a los científicos a comenzar a explorar.




