Las principales asociaciones científicas nacionales e internacionales recomiendan mantener la lactancia materna hasta los 12-24 meses y posteriormente todo el tiempo que madre e hijo deseen, ya que aporta indudables beneficios para la salud a corto y largo plazo, que son mayores cuanto mayor es la duración de la lactancia.
La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo. A partir del primer año de lactancia, la cantidad de grasa en la leche aumenta con respecto a los primeros meses, resultando un alimento completo y nutritivo para un lactante mayor y de mayor calidad que la leche de fórmula o de vaca.
Se ha visto que un bebé mayor de un año que toma pecho obtiene aproximadamente 1/3 de sus necesidades calóricas y proteicas diarias a través de la leche materna (a veces más, sobre todo durante períodos de enfermedad), además de una cantidad muy importante de vitaminas y minerales.
hemos elaborado un documento sobre lactancia en niños mayores o “prolongada” dirigido a informar sobre este tema a la sociedad, a los profesionales y, muy especialmente, a las familias con hijos lactantes.




