El telescopio BICEP2, instalado en la base antártica Amundsen Scott puede haber dado un paso decisivo en el gran debate científico del estallido cósmico inicial, la teoría del Big Bang. Habría captado ondas que pueden suponer una clave decisiva en la comprensión de los primeros momentos del universo.
Un equipo internacional de científicos anunció que logró la prueba del primer instante hace 13.800 millones de años. El universo, en el momento de originarse, sufrió un crecimiento enorme y muy rápido. La huella de las ondas gravitacionales que se formaron entonces es lo que habría sido captado con el telescopio BICEP2.
Si se consolida este hallazgo científico, sería un descubrimiento comparable al del bosón de Higgs, se avanza en la comunidad científica. “Si se confirma esa firma de las ondas gravitacionales del Big Bang, abrirá un nuevo capítulo en la astronomía, la cosmología y la física”, sentenció la revista científica Nature. Astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsoniano (CFA) señalaron que se han detectado por primera vez las ondas gravitacionales que recorrieron el universo primitivo, durante un período explosivo de crecimiento llamado inflación.
El telescopio BICEP2, situado en el Polo Sur, escanea el cielo en frecuencias de microondas, donde recoge la energía fósil del Big Bang. El universo actual surgió tras lo calificado como el momento del Big Bang. Después, el propio espacio comenzó a expandirse de manera exponencial en un episodio conocido como inflación.
"Pequeñas fluctuaciones cuánticas fueron amplificadas a tamaños enormes por la expansión inflacionaria del universo. Sabemos que esto produce otro tipo de ondas llamadas ondas de densidad, pero queríamos probar si también se producen ondas gravitacionales", explicó uno de los responsables de la investigación, Jamie Bock. El llamado equipo BICEP2 asumió el reto de reunir los mejores expertos en la materia, y desarrollar una tecnología revolucionaria viajando al mejor sitio de observación de la Tierra que está en el Polo Sur. Expertos científicos destacaron a a Hechos de Hoy que sólo desde el escenario ártico se puede desarrollar una misión de una envergadura tan revolucionaria.
"Nuestra tecnología combina las propiedades de la superconductividad con estructuras pequeñas que sólo se pueden ver con un microscopio. Estos dispositivos se fabrican con el mismo proceso de micro-mecanizado que los sensores de los teléfonos móviles", apuntó Anthony Turner, experto de la NASA. John Kovac, protagonista clave, dijo que "nuestro enfoque es como tomar una cámara y la construcción de ésta en una placa de circuito impreso", Si todo este hallazgo se confirma, la aventura de la ciencia estará de nuevo en un momento decisivo.




