Un balance sólido en el final de 2014. El IBEX 35 cerró en verde en 10.281,8 puntos, un 3,66% por encima del comienzo del año. La prima de riesgo bajó en un año más de 100 puntos.
El ambiente en Europa, en la zona de la moneda única, es diferente al del momento más crítico hace dos años. En un año la situación giró en España con confianza y estabilidad de los inversores, y expectativas de crecimiento y generación de empleo en 2015 con un PIB que podría superar incluso la barrera del 2%.
Aunque preocupó el adelanto de elecciones en Grecia, el tono dramático cedió. Ya no existe una dependencia tan crítica. Aunque JPMorgan calificó de escenario el polvorín la situación en Atenas, para analistas serán los propios griegos quienes decidan. Ya no será cuestión de tensar la cuerda. Hay un escenario abierto a la opción de la salida de Grecia del euro e incluso de la Unión Europea.
La perspectiva sobre España es diferente. El rendimiento del bono a 10 años se redujo en más de la mitad durante 2014, ya que ha terminado el año muy cerca de mínimos históricos, en el 1,6 %, con lo que la prima de riesgo finalizó en 113, casi cien puntos menos que en 2013. Hace justo un año, el bono a 10 años estaba en el 3,97 % y la prima de riesgo en 203. En Italia, la prima de riesgo acabó en 202, y la de Portugal en 215, frente a los 391 de hace un año. En Grecia sin embargo la prima de riesgo de Grecia subió a 921 ante la incógnita de lo que suceda en los comicios y la eventualidad del triunfo de Syriza, un partido contrario a los compromisos adquiridos con Europa a cambio de las ayudas.
En el cierre de 2014, el IBEX 35 cerró en verde y a la cabeza de Europa en revalorización anual. La prima de riesgo en situación que refleja confianza, bajando 100 puntos. No hay que olvidar, apuntaron analistas a Hechos de Hoy, que el 24 de julio de 2012 llegó a los 642 puntos. El bono a 10 en mínimo histórico, y excelentes perspectivas en el viento que sopla fuerte desde Nueva York con Dow Jones logrando superar los 18.000 puntos, una cota que nunca antes había superado. Un balance que se cierra en positivo ante un 2015 abierto a factores, con el petróleo a la baja, y la atención primero sobre Grecia.






