Fin del terror en Australia. Policías armados entraron en la cafetería de Sidney donde el hombre armado, conocido como Man Haron Monis, del que ya habló Hechos de Hoy, mantenía secuestrados a varios de sus clientes durante 16 horas. El secuestrador era un clérigo musulmán radical procedente de Irán de 49 años de edad.
Fue en decimosexta hora cuando en los alrededores del local, situado en la zona financiera de la ciudad, se escuchó una fuerte explosión y sonidos de disparos. Televisiones locales mostraron imágenes de agentes poniendo a salvo a los liberados cerca de la cafetería.
Las primeras informaciones hablan de al menos dos heridos, que han sido evacuados en camillas, aunque otras informaciones aseguran que dos personas resultaron muertas y tres heridas de gravedad, siendo uno de los fallecidos el propio secuestrador.
Un robot empleado en la desactivación de explosivos ha entrado en el Lindt Café tras el asalto, ya que el secuestrador había advertido que llevaba al menos cuatro bombas. Justo antes de la incursión de la policía, en torno a las 16.00 horas (hora peninsular española) cinco rehenes volvieron a abandonar el local.
Otros tres salieron de la cafetería en un primer momento y dos lo hicieron minutos más tarde. Los dos últimos son trabajadores del establecimiento. El incidente, inédito en la historia del país, generó una ingente conmoción y obligado al primer ministro Tonny Abbot a convocar una reunión de urgencia del llamado Comité de Seguridad, mientras que cientos de policías rodeaban el Lindt Café.
Al menos cuatro rehenes resultados gravemente heridos tras la entrada de la Policía australiana en el Lindt Café de Sidney, según informa la televisión australiana, aunque las autoridades aún no han determinado hasta qué punto ha habido heridos. Según informa el diario Sydney Morning Herald, la Policía ha dado por terminado el secuestro pero no ha dado detalles sobre posibles muertos o heridos.
Haron Monis, autoproclamado sheikh llegó a participar en varias protestas en el pasado contra la presencia de tropas australianas en Afganistán y, aunque se declaró un activista pacífico, fue condenado a 300 horas de servicio comunal. El sospechoso nació en Irán con el nombre de Manteghi Bourjerdi, se trasladó a Australia en 1996 y adoptó el nombre de Man Haron Monis.




