Culminó una larga negociación secreta. El papa Francisco ayudó a escribir este final de la Guerra Fría en el Caribe. La puesta en libertad de Alan Gross, y su regreso a Estados Unidos, abrió un día histórico para toda América Latina.
Barack Obama ordenó el inicio inmediato del diálogo de Estados Unidos con Cuba para restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 1961. Paralelamente Cuba puso en libertad "por razones humanitarias" al estadounidense Alan Gross, preso en La Habana desde hace cinco años. A la vez Estados Unidos liberó a tres de los agentes del llamado grupo de Los Cinco, espías cubanos condenados en 2001 y encarcelados en Estados Unidos.
Alan Gross fue detenido y encarcelado en diciembre de 2009, cuando trabajaba en Cuba para la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) para montar una red de Internet al margen de las normas cubanas. Estados Unidos aseguró entonces que Alan Gross trataba de proporcionar acceso "sin censura" a Internet para "una pequeña comunidad religiosa" judía en la isla.
Catorce meses después de su detención, fue juzgado y condenado a 15 años de prisión, acusado por Cuba de "acciones contra la integridad territorial del Estado". Según su familia, la salud de Alan Gross se había "deteriorado gravemente" en estos años, con artritis degenerativa en una pierna y una afección en el hombro.
Su esposa, Judy, había emitido un comunicado en el quinto aniversario de la detención, en el que afirmaba que su marido "ha pagado un precio terrible por servir a su país". Tras cinco años de encarcelamiento, "Alan está acabado. Es hora de que el presidente Obama lo traiga de regreso a Estados Unidos; de lo contrario, será demasiado tarde", dijo entonces su esposa. Su llamamiento se cumplió.
Se abrió el primer paso para normalizar sus relaciones tras más de medio siglo de bloqueo. La Casa Blanca anunció medidas para restablecer las relaciones diplomáticas, sacar a Cuba de la lista de Estados que apoyan el terrorismo y facilitar el viaje de los estadounidenses a la isla. “Empezaremos a normalizar las relaciones entre nuestros países", dijo Barack Obama, en una declaración en la Casa Blanca. Las medidas son "los cambios más importantes en más de 50 años", anunció. "Ahora empieza un nuevo capítulo", comunicó a la nación.
El anuncio llegó después de una conversación telefónica de cerca de una hora, el martes, entre Barack Obama, y el líder cubano Raúl Castro. Es el primer diálogo público entre un líder cubano y un presidente de Estados Unidos desde la revolución cubana en 1959. En México y República Dominicana, así como Puerto Rico, se vivió con emoción el momento histórico. España se sumó a las reacciones de emoción, apoyo y recococimiento al paso que supone el final de la Guerra Fría en el Caribe. A medida que se conozcan más datos, señalaron fuentes diplomáticas españolas a Hechos de Hoy, se sabrá que Francisco ayudó a un momento histórico.




