Banderas a media asta y calles vacías en Monterrubio de la Serena, la localidad de la provincia de Badajoz de la que eran vecinos los cinco menores fallecidos en el accidente de tráfico que llenó de luto a Extremadura. Imposible más sufrimiento en un golpe durísimo como informó Hechos de Hoy.
Son muchas las historias humanas y los testimonios. Germán estuvo a punto de subir a ese autobús para animar a su equipo y a última hora decidió quedarse. "Podíamos haber sido nosotros, como han sido ellos. Es muy duro", aseguró. Tres familiares de Emilio viajaban en el autobús siniestrado y uno de ellos murió. Él ayudó con sus propias manos a rescatar a las víctimas.
En el otro lado también están los padres, que ya conocen el positivo en el control de drogas del conductor de la excavadora que golpeó al autobús donde iban sus hijos, y que velan por ellos en el polideportivo municipal donde quedó instalada la capilla ardiente. A las puertas del mismo, los vecinos reparten lazos negros. El funeral es este sábado por la mañana en las mismas instalaciones con los jugadores del equipo de Herrera del Duque, con el que las víctimas disputaron su último partido.
El kilómetro 3,5 de la carretera BA-051
La Guardia Civil considera al detenido, F.F.M., de 37 años y que, según los primeros análisis, había consumido cocaína y cannabis, responsable de cinco delitos de homicidio imprudentes y dos de lesiones graves. Ingresó en prisión son fianza. Las primeras investigaciones relevan que huyó a pie sin prestar ninguna ayuda pese a los gritos de dolor y angustia. Le encontraron junto a los cerdos que cuidaba en una finca. Tiene antecedentes por tenencia de drogas para su consumo y por sanciones de tráfico.
El accidente tuvo lugar aa la altura del kilómetro 3,5 de la carretera BA-051, que une las localidades de Puerto Hurraco y Castuera, en una larga recta. En el siniestro estuvieron implicados dos vehículos: la retroexcavadora y el microbús, en el que viajaban 17 personas, entre ellas 14 niños del citado equipo de fútbol.
Según la Guardia Civil, el accidente se produjo cuando el microbús adelantaba en la recta a la máquina agrícola y este realizó un giro brusco hacia la izquierda, lo que obligó al bus a intentar esquivarle desplazándose también a la izquierda y cayendo a la cuneta. Ambos vehículos tenían el seguro en regla y el autobús, matriculado en 2000, tenía la ITV pasada. La Guardia Civil no tiene constancia de que la retroexcavadora, matriculada en 2005, hubiera pasado la inspección técnica de vehículos, que tenía que haber superado en julio del año pasado.
Todos los supervivientes que viajaban en el microbús llevaban puesto el cinturón de seguridad. Uno de los niños que viajaba en el microbús, Jesús Esteban, aseguró que la maquina implicada en el accidente se metió en la carretera sin respetar el stop. Esteban, de 14 años, contó que iban por la carretera "celebrando" que habían quedado primeros en la competición, cuando se dieron cuenta de la incorporación de la excavadora lo que provocó que el microbús cayera a la cuneta y volcara.




