Muchas cosas están sucediendo en Melbourne, pero una de las épicas fue el partido de Andy Murray. El bicampeón olímpico escocés de 35 años, con varias operaciones de cadera, (35) y el australiano Thanasi Kokkinakis de 26 años, lucharon durante 5 horas y 45 minutos en lo que se ha convertido en el segundo partido más largo en la historia del Abierto de Australia.
A las 4:05 a.m. del viernes por la mañana, hora local, el británico convirtió el punto de partido a 4: 6, 6: 7, 7: 6, 6: 3, 7: 5. El escocés se medirá en tercera ronda con el español Roberto Bautista.
La anécdota fue que a Murray no se le permitió salir al cuarto de baño en todo el tiempo, aunque tenía una urgencia. El juez de silla no lo permitió. Algo semejante le ocurrió hace unos días a Novak Djokovic. “Respeto la regla pero es una falta de respeto que el torneo nos tenga aquí a las 3 o 4 de la mañana y no podamos ni siquiera ir a orinar. Es irrespetuoso para ti, para los recogepelotas, para los jugadores… Es ridículo“, fueron las contundentes palabras del escocés.
En el cuadro femenino
Por otra parte, la tenista española Cristina Bucsa se ha despedido del Abierto de Australia después de caer de manera contundente en tercera ronda ante la número uno del mundo, la polaca Iga Swiatek (6-0, 6-1).
En su primera experiencia en la Margaret Court Arena, la tenista nacida en Chisinau, Moldavia, número 100 del mundo, sucumbió en 55 minutos ante el empuje de la gran favorita a conquistar el grande oceánico. De hecho, solo fue capaz de ganar un juego, el último con su saque, en todo el encuentro.
Swiatek liquidó el primer parcial con un rosco en solo 22 minutos y abrumó a la española, que se despidió de su mejor participación en un gran torneo y de su primer enfrentamiento ante una ‘Top 10’ ganando el último de sus servicios.
De esta manera, la granadina Nuria Párrizas se queda como única representante española en el cuadro femenino individual en Melbourne. Por su parte, Swiatek se medirá en octavos de final a la kazaja Yelena Rybakina.





