Alerta máxima de la Organización Mundial de la Salud por la epidemia de diabetes. Con motivo del Día Mundial de la Salud la OMS aseguró que si en 2008 se estimaba que unos 347 millones de personas en todo el mundo tenían diabetes, dicha cifra se prevé que se duplique en los próximos 20 años, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos.
Además, la OMS advirtió de que el número de personas con diabetes se ha cuadruplicado entre 1980 y 2014. Y en su informe señala que este último año hay alrededor de 422 millones de personas que padecen diabetes.
En 2012 esta enfermedad fue la causa de alrededor de 1,5 millones de defunciones, de las que más del 80% se produjeron en países de ingresos bajos y medianos. Según las previsiones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de defunción para 2030. La OMS destaca la mortalidad en adultos en África, al este del Mediterrráneo y el sudeste asiático.
La diabetes es una enfermedad crónica que se produce o bien cuando el páncreas no produce la cantidad de insulina suficiente, o bien cuando el cuerpo no es capaz de utilizar de manera eficaz la insulina que produce.
La insulina es una hormona que regula el azúcar en sangre, y con ello aporta la energía necesaria para vivir. La diabetes supone un aumento del azúcar en sangre, llamado hiperglucemia, que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos.
La diabetes está muy relacionada con la obesidad y el sobrepeso, que aumentan a medida que aumenta el nivel económico de un país. Los países con ingresos medios/altos tienen más del doble de personas con obesidad que los países con pocos recursos. En este sentido destacan varios tipos de diabetes:
En primer lugar la diabetes tipo 1, también conocida como insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia, se da cuando no se produce prácticamente insulina y es necesaria la administración diaria de esta hormona. No se sabe aún cual es la causa de la tipo 1 y por ello se desconoce la prevención. Los síntomas pueden ser excreción excesiva de orina, sed, hambre constante, pérdida de peso, trastornos visuales y cansancio. Estos síntomas pueden aparecer de forma súbita.
En segundo lugar está la diabetes tipo 2. También conocida como insulinodependiente o de inicio en la edad adulta es el 90% de los casos. Los afectados producen insulina pero una cantidad insuficente o su cuerpo no la utiliza de una forma eficaz. Se debe, en gran medida, al sobrepeso o al sedentarismo.
Los síntomas pueden ser similares a los de la diabetes de tipo 1, pero a menudo menos intensos. En consecuencia, la enfermedad puede diagnosticarse solo cuando ya tiene varios años de evolución y han aparecido complicaciones.
Por último está la diabetes gestacional que se caracteriza por hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre) que aparece durante el embarazo y alcanza valores que, pese a ser superiores a los normales, son inferiores a los establecidos para diagnosticar una diabetes.
Pasado el tiempo, la hiperglucemia puede poner en peligro a todos los órganos principales del cuerpo. Es decir, y según la OMS se dispara el riesgo de cardiopatía y accidente vascular cerebral. Según un estudio realizado en varios países, un 50% de los pacientes diabéticos muere de enfermedad cardiovascular… También la neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo incrementan el riesgo de úlceras de los pies, infección y, en última instancia, amputación.
– Ver en Hechos de Hoy: El gran avance en los fármacos más eficaces para combatir la diabetes tipo 2




