El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, descartó la autorización por parte del Gobierno español de un suministro de armas a Ucrania. "La política es un problema de oportunidad y la entrega de armas no está en la Mesa del Consejo de Ministros de España", recalcó a su homólogo ucraniano, Pavlo Klimkin.
Eso sí, no dudó en agradecer "la ayuda técnica" y "los medios de defensa" ya recibidos. Hasta donde se conoce, España ha colaborado con las Fuerzas Armadas ucranianas en el suministro de chalecos y algunos otros medios defensivos en su conflicto con los rebeldes prorrusos. Sin embargo, este martes preguntado por una posible colaboración española más activa, Klimkin dejó abierta la cuestión, con la que el Ejecutivo ucraniano está presionando en vano al conjunto de la Unión Europea.
"Estamos negociando la recepción de armamento, pero no es el tema del día de hoy", fueron sus primeras palabras aunque luego decidió matizarlo asegurando que “el armamento que necesitamos no se utilizará en ningún momento para llegar a la victoria en el curso de las contraofensivas y ataques”.
Margallo, por su parte, insistió en que el Gobierno español está "centrado en una solución negociada, mañana, en Minsk, y la consecución de un acuerdo de gran alcance que respete la integridad territorial de Ucrania". “No hay que inclinarse ni por los halcones ni por las palomas", recalcó en línea con la postura europea, "sino por soluciones constructivas para evitar un enfrentamiento militar".
Por lo demás, y tras una cita bilateral que se vio precisamente retrasada por una reunión urgente del Gobierno ucraniano a raíz de los últimos movimientos militares en la frontera, Margallo y Klimkin mostraron su entendimiento político.
Ambos firmaron un convenio sobre "información reservada" y una declaración conjunta que ha servido para corroborar el respaldo de España a la independencia y la integridad territorial ucraniana, además de a su proceso de reformas, al que el FMI y la propia UE condicionando las ayudas económicas.
En línea con la posición europea, Margallo reiteró su apoyo a la integridad territorial de Ucrania, incluida la península de Crimea anexionada por Rusia, y reafirmó que España "no reconocerá referéndum de secesión o declaración unilateral de independencia alguna al margen de la Constitución ucraniana".




