El expresidente catalán Jordi Pujol sostuvo ante la juez que la fortuna que ocultó en el extranjero procedía de un legado de 140 millones de las antiguas pesetas de su padre Florenci, y se remitió a unas cartas que demostrarían esa herencia, aunque sin aportarlas, según fuentes judiciales."No proviene de la corrupción ni del erario público", se mostró categórico.
De esta manera, Pujol ratificó el origen de la fortuna familiar mientras su esposa, Marta Ferrusola, se negó a testificar. El exdirigente de CiU está imputado por presuntos delitos contra la Hacienda Pública y blanqueo junto a su mujer, Marta Ferrusola, y a tres de sus hijos: Marta, Mireia y Pere, como ya informó Hechos de Hoy.
Jordi Pujol y Marta Ferrusola abandonaron la Ciudad de la Justicia entre abucheos, silbidos y gritos de "¡Ladrones", como ha ocurrido también a su llegada. El matrimonio, custodiado por un amplio dispositivo de seguridad, no quiso atender a los numerosos periodistas que trataron de preguntarles por el interrogatorio.
"Las declaraciones las he hecho ante quien tenía que hacerlas", fueron las palabras del expresidente de la Generalitat. Según fuentes judiciales, el interrogatorio a Pujol la juez y el fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón, fueron exhaustivos y se centraron en buscar contradicciones en la versión, que Pujol esgrimió en su carta de confesión y después en su comparecencia en el Parlamento, de que el dinero oculto es un legado de su padre Florenci.
Por su parte, la esposa del expresidente Marta Ferrusola se acogió a su derecho a no declarar ante la magistrada. Tras las comparecencias del matrimonio, está previsto que la juez interrogue ahora a sus hijos Marta, Mireia y Pere, que también están imputados por los delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales.
La investigación del caso Pujol se inició tras la confesión en julio del expresidente de que la familia había tenido dinero sin regularizar en el extranjero durante más de tres décadas y que, según Pujol, procedía de una herencia de su padre.
La juez ve "sospechoso" que los fondos investigados provengan de una herencia sobre la que la familia no ha aportado ninguna documentación. Hace unos días, la magistrada rechazó el intento de la defensa del político de archivar su imputación; entre otras razones, por las "escasas explicaciones ofrecidas sobre esos fondos y la nula acreditación de las operaciones realizadas con ellos durante más de 30 años".
Los improperios al matrimonio Pujol procedían no solo de funcionarios de justicia que se habían organizado para dar un recibimiento entre protestas a los imputados, sino también de usuarios de la Ciudad de la Justicia que, al toparse con ellos, reaccionaban espontáneamente abucheándoles.
Los organizadores de la protesta habían imprimido, además, falsos billetes de 500 euros con el rostro sonriente de Jordi Pujol emitidos por el Banco de Andorra, y con un símbolo de stop ladrones.




