En los hechos de hoy, domingo 31 de mayo, el jefe de la Oposición, Alberto Núñez Feijóo, y el conjunto de los barones del Partido Popular, muy atentos a las fuertes tensiones internas que han estallado dentro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el órdago lanzado a La Moncloa por dos socios claves, los partidos nacionalistas PNV y Junts.
Analistas políticos destacaron a Hechos de Hoy el clima de nervios que existe en La Moncloa. Apuntaron también la estrategia, que ya aparece como equivocada, de atacar a jueces y periodistas; denunciar que hay una supuesta conspiración; y seguir insultando y descalificando a la oposición con el término ahora de “marrullera” y de querer derribarlo con “malas artes”.
Doble rebelión
Atención a que el histórico dirigente del PSOE y exministro de la Presidencia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero entre 2010 y 2011, Ramón Jáuregui, ha reclamado a su partido “un congreso extraordinario urgente para recuperar el debate interno”.
A la vez, Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, rechazó los ataques de Óscar Puente y exigió respeto a policías y periodistas. La Moncloa erró al despreciar el ultimátum de sus aliados claves, PNV y Junts, dispuestos a echarle de La Moncloa.
La doble rebelión. Pedro Sánchez y su portavoz, el ministro Óscar Puente, podrían pagar cara la arrogancia de mantener la Legislatura hasta el verano de 2027. Afrontan el rechazo de Page y Jáuregui. Y desprecian la exigencia de Junts y PNV de elecciones inmediatas.
La soledad de Sanchez
Gran atención de los analistas a las palabras de Aitor Esteban y Miriam Nogueras (PNV y Junts).
Avanzan tres escenarios. Primero se avisó sobre el agotamiento de la Legislatura. Segundo, se reclamaron elecciones en 2026. Tercero, y ahora, que la continuidad de la legislatura no puede depender únicamente de las necesidades personales y judiciales de Sánchez.
El PNV, con un análisis compartido por Junts, ha empezado a construir su relato. El que en su momento les permita tomar a PNV y Junts decisiones definitivas. Podrán decir que avisaron a Sánchez; que exigieron que pusiera límites; y que trataron finalmente de evitar que el País Vasco y también Cataluña quedaran arrastrados por el derrumbe del PSOE.







