Luto en el mundo de la comunicación y periodismo en México en la muerte de Jacobo Zabludovsky. Falleció en Ciudad de México a los 87 años, en el hospital ABC, por una crisis de deshidratación. El presidente Enrique Peña Nieto rindió homenaje a su figura, un periodista que siempre brilló, y fue querido y admirado. más allá de polémicas.
Jacobo Zabludovsky nació en Ciudad de México en1928. Su infancia discurrió en el Barrio de la Merced. Una vez, en una intervención deliciosa, narró en la Sinagoga Justo Sierra 71 aquellos años de niñez.
Sus padres, David Zabludovsky y Raquel Kraveski, de origen polaco, llegaron a México en 1926. Se graduó como abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es hermano del arquitecto y pintor Abraham Zabludovsky y padre del periodista Abraham Zabludovsky.
Estuvo al frente del histórico programa 24 Horas, uno de los noticiarios con mayor audiencia en México. Empezó como ayudante de redactor en Cadena Radio Continental cuando tenía 18 años. Después de su larga estancia en Televisa, se zambulló en la radio. Como a él le gustaba afirmar, fue periodista hasta el final. Mantenía una columna en el diario El Universal. Estaba casado con Sara Nerubay, con quien tuvo tres hijos: Abraham, Jorge y Diana.
Después de Televisa, mantuvo su carrera en el principal programa de Radio Red y Radio Centro, en México. Millones de mexicanos le escuchaban.
Desde que cumplió quince años, Jacobo sabía que quería ser periodista por el olor de la tinta. Pero cuando entró en 1945 en un estudio descubrió la magia de la radio y la fuerza de la voz. Aunque cuando llegó la televisión, tuvo la confirmación de lo esencial de la imagen. Jacobo siempre consideró la televisión como el medio más importante.
Su vida cambio cuando Televisa no quiso dejar en manos de su hijo el informativo más importante de México. Dejó con pena Televisa pero sin romper su relación con Emilio Azcárraga.
Nunca tuvo nostalgia de la televisión porque la radio se la quitó. En 1985, con un teléfono, narró al mundo la devastación por el terremoto que llevó destrucción y muerte a Ciudad de México. Fue un momento histórico para él por tener la innovación de un teléfono unido a su coche. Se convirtió en el enviado especial al corazón del drama, el hombre de Televisa que narró por la radio un drama colosal. Fue quien contó la última hora en el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994.
Nunca cambió su estética, con traje y corbata. Detrás, un mapamundi, y siempre con sus grandes gafas redondas.
Testigo de las horas críticas de la entrada en La Habana del Che y Fidel Castro en 1959. Quedan como momentos memorables de su carrera las entrevistas a Gabriel García Márquez, Ernesto Che Guevara, Salvador Dalí, Fidel Castro, María Félix, y Mario Moreno -su buen amigo Cantinflas-.
En la etapa final de su vida volvió a descubrir en la radio la esencia de preguntar y buscar la verdad. Bajo la sombra del PRI, Partido Revolucionario Institucional -y criticado por ello-, tuvo al final una estrecha amistad con el otro polo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Llevó a México en su corazón. Y narró con pasión las luces y sombras del país que acogió a sus padres y le convirtió en su maestro de culto, el hombre que indagó hasta el final, y buscó, con sus preguntas, la verdad.
El último noticiero de Jacobo Zabludovsky
– Ver en Hechos de Hoy, Francisco, pendiente del paso de Cuba y la crítica situación de Venezuela.




