En los hechos de hoy, sábado 21, siguen los rescoldos del mayor incendio político en el Palacio de la Moncloa con un escenario desolado desolador: ¿Izquierda acabará con izquierda?, las navajas están afiladas, y el peor presidente posible.
La conferencia Global Synergy
Gran preocupación además por Cuba, Nicaragua y Venezuela. En la conferencia Global Synergy, en Bruselas, el jefe de la Oposición y presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, hizo un llamamiento al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel para que abra Cuba a la “prosperidad y la democracia” porque el pueblo cubano no merece vivir la situación de pobreza absoluta que está padeciendo.
Denunció la posición “indecente” del Gobierno en Venezuela -como ha destacado Hechos de Hoy“- tras “inhibirse” con el régimen de ese país y critica que el Ejecutivo de Sánchez no solo ha mirado para otro lado, sino que ha aprovechado para hacer negocios con la dictadura.
“Veremos a ver qué información va saliendo en las próximas semanas sobre este asunto”, apuntó en relación a los intereses del Gobierno con las empresas petroleras de Venezuela y tras preguntarse por el papel del expresidente Rodríguez Zapatero.
“¿Cómo es posible que un expresidente del Gobierno como el señor Zapatero, haya ido a Venezuela prácticamente todos los meses durante varios años? ¿Qué es lo que iba a buscar? ¿Qué es lo que iba a consolidar? ¿Cómo es posible que el gobierno español hable con tanta facilidad de los derechos internacionales protegiendo una dictadura como Venezuela durante dos décadas?”, se preguntó.
“Cuba, Nicaragua, Venezuela. Hemos de señalarles como lugares donde el pueblo no tiene esos derechos básicos. Y a mí me duele mucho Cuba especialmente porque la conozco, porque la quiero mucho y porque me parece un país espléndido”, remarca tras recordar que el EPP y el PP han sido los únicos partidos en llevar al Parlamento europeo la manipulación de las elecciones que hubo en Venezuela.
Destacó que Europa debe “abrirse al mundo” y considera que acuerdos como Mercosur “son necesarios”, rechazando una visión autárquica de la Unión Europea.
Señaló que Europa ya importa productos de Mercosur en grandes volúmenes y subraya que el debate debe centrarse en garantizar condiciones justas y equilibradas para los productores europeos. Reclamó que se cumplan estrictamente las salvaguardas incluidas en el acuerdo y avisa. “Si se cumplen, los agricultores y los ganaderos europeos pueden estar tranquilos. Si no se cumplen, no, pero eso es responsabilidad de la Unión Europea”.
Insistió en la necesidad de proteger al sector primario europeo y reclama igualdad en las condiciones de competencia. “Lo que pide un agricultor europeo es igualdad en la producción y en las condiciones”.
Pidió no cargar sobre agricultores y ganaderos los costes de acuerdos comerciales que benefician a otros sectores y reclamó equilibrio en los beneficios. Recalcó que Mercosur es una oportunidad estratégica también en clave geopolítica y lanza una advertencia. “O lo ocupamos nosotros o lo ocupan los chinos”.
Defendió una relación estratégica basada en la inversión y la confianza y rechazó un enfoque extractivo “Hispanoamérica es un lugar para invertir. No es un lugar para extraer”.
Subrayó que España debe recuperar su papel como puente entre Europa e Iberoamérica y apostó por reforzar la cooperación en ámbitos como la estabilidad institucional, la educación y la inversión productiva.
Abogó por una Unión Europea más pragmática y menos burocrática y advirtió de los efectos negativos de una sobrerregulación que “nos ha cargado buena parte de la industria”. y la competitividad. Defendió que el fortalecimiento de las relaciones entre Europa e Iberoamérica es clave para el futuro. “Cuando España lidera en Hispanoamérica, Europa gana influencia”. sentenció.







