Un poderoso y devastador tsunami alcanzó el viernes la isla de Célebes, en el norte de Indonesia, tras un terremoto de magnitud 7,5. El maremoto golpeó especialmente las ciudades de Palu y Donggala, a unos 80 kilometros al sur del hipocentro.
Este sábado 29 la isla sigue prácticamente incomunicada. El tsunami ha dejado al menos 384 muertos, 540 heridos y 29 desaparecidos tan solo en la ciudad de Palu, la más afectada. E su primer balance, las autoridades adniten que hay “muchos cuerpos” y la cifra definitiva podría ser muy superior. En la región viven más de 600.000 personas.
El director del centro de tsunamis y terremotos de la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica, Rahmat Triyono, dijo a Kompas que las olas fueron de entre un metro y medio y dos metros. La agencia emitió una alerta de tsunami tras el terremoto para advertir de olas de hasta un máximo de 3 metros en la zona de Palu. Más de mil edificios han quedado derruidos o dañados, así como puentes, hospitales y puertos.
Esta isla es un destino turístico emergente en el país. Los visitantes suelen recorrerla con operadores privados y tours debido a la escasez de transportes públicos y la precariedad de las carreteras.
En los últimos años se ha hecho famoso entre los viajeros por las esculturas funerarias y los rituales de sacrificios de bueyes, muy arraigados entre una de las comunidades autóctonas del centro de la isla, que tiene una gran diversidad cultural y religiosa.
El norte, donde ha impactado más el tsunami, es conocido por sus playas y frecuentado por quienes practican deportes acuáticos como submarinismo y snorkel.




