El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, volvió a utilizar el truco de programar un acto dentro de su agenda para poder asistir en el Falcon -avión presidencial- a un acto de partido.
En esta ocasión visitó una fábrica de vacunas en Granada para poder participar más tarde en el acto de presentación oficial de la candidatura de Juan Espadas a la presidencia de la Junta de Andalucía aún sin elecciones convocadas.
Fue una nueva fuga de La Moncloa en un momento de desconcierto, presión y crisis.
Pedro Sánchez, tras desautorizar a Alberto Garzón por sus declaraciones sobre la carne de vacuno, se tuvo que tragar la réplica del ministro de Consumo. Garzón insistió en que sus denuncias son "impecables’". Sánchez no se ha atrevido a cesarlo ante el riesgo de la ruptura total del Gobierno de coalición en vísperas de las elecciones de Castilla y León.
Además, Sánchez ha sufrido una nueva rebelión en el interior de su Gobierno al pedir su ministro Joan Subirats, de Unidas Podemos, un referéndum de autodeterminación en Cataluña para reformar la estructura del Estado, lo que ha provocado otro escándalo político.
Atención además a los nuevos escollos:
– El Gobierno sigue sin conseguir apoyos para convalidar el decreto de la reforma laboral que pretenden alterar PNV, ERC y Bildu-
– Los tribunales han bloqueado su nueva ley de Vivienda.
– No cesan de llegar malas noticias del empeoramiento de la pandemia y la crisis económica.
– Crece la polémiva sobre el reparto de los fondos de la Unión Europea que ha recurrido a los tribunales el Partido Popular y que empieza a preocupar en Bruselas a la Comisión Europea.





