Bruno está imparable. La borrasca se agudiza este miércoles y mantiene en alerta a 50 provincias, en la mayoría de los casos los avisos son por viento fuerte, en otros, por riesgo de nevadas y en algunas provincias, por intenso oleaje.
El cuadro del miércoles en cuanto al tiempo -que se corresponde con el normal en el invierno- se cierra con unas temperaturas bajas, con máximas que no alcanzarán los 10 grados en muchos puntos del centro y el norte del país.
Las comunidades más afectadas son Aragón, Cantabria, Cataluña, Navarra, Castilla y León y Asturias, que también tienen aviso naranja por fuertes nevadas, que pueden dejar una acumulación de entre 10 y 30 centímetros de espesor en 24 horas por encima de los 1.200 metros, aunque esa cota puede bajar hasta los 700-800 metros.
La borrasca profunda Bruno llegó el martes a España y está dejando precipitaciones localmente persistentes y ocasionalmente tormentosas en el cantábrico oriental y Pirineos, así como intensas nevadas en zonas montañosas.
Del mismo modo, el viento sopla con fuerza, con rachas muy fuertes en el litoral y en zonas altas de la Península y Baleares. En la madrugada del miércoles, se han registrado rachas de más de 140 kilómetros por hora en la costa cantábrica y de hasta 138 kilómetros por hora en la Sierrra de Guadarrama.
Las autoridades recomiendan extremar las precauciones ante los fuertes vientos y sugiere asegurar puertas, ventanas y todos los objetos susceptibles de caer a la vía pública, además de alejarse de cornisas, árboles, muros o edificaciones en construcción o grúas que puedan desprenderse.




