Soraya Sáenz de Santamaría avanzó que el diálogo, los contactos y la posible negociación para formar Gobierno lo lleva personalmente Mariano Rajoy.
El primer objetivo es el final de la crisis del bloqueo político antes del lunes 31 de octubre. Tanto Javier Fernández, al frente de la Comisión Gestora del Partido Socialista (PSOE), como Mariano Rajoy, presidente en funciones y líder del Partido Popular (PP), han establecido un diálogo directo. Conocen las dificultades y están de acuerdo en la necesidad de trabajar contrarreloj para evitar nuevas elecciones.
Finalmente Mariano Rajoy ha comprendido (y aceptado) que no existen las condiciones para una gran coalición -la idea inicial del pacto entre PP, PSOE y Ciudadanos-. Tampoco va a plantear un pacto de investidura condicionado. El líder del PP desautorizó las voces en ese sentido dentro de su partido. Negó por tanto lo dicho por Rafael Hernando.
Mariano Rajoy espera ahora la reunión de los líderes regionales del PSOE. Después vendrá el decisivo encuentro del Comité Federal. Hasta ahora no se había abordado en el PSOE el debate en profundidad ante un Gobierno en minoría del PP como el partido ganador y más votado tanto en los comicios de diciembre como de junio.
El pasado viernes, Javier Fernández confirmó en declaraciones públicas que no habría garantías de gobernabilidad en caso de fijarse la abstención para evitar el derrumbe de la legislatura. En un acto en Zaragoza, en el día del afiliado en Aragón, Mariano Rajoy aceptó una investidura separada de la gobernabilidad. "Trabajaré la gobernabilidad día a día, con humildad, con paciencia y atendiendo al interés general de los españoles".
Mariano Rajoy sabe que el momento es delicado. Pero valora las cuestiones positivas: la personalidad de Javier Fernández y el diálogo con el PSOE, y la posición de Ana Pastor como presidenta del Congreso de los Diputados. De forma paradójica, un gobierno en minoría podría convertir la XII legislatura en un escenario de pactos, consensos y reformas de calado.
– Ver en Hechos de Hoy, Martin Schulz y Mariano Rajoy, el rechazo a la sanción contra España.





