Fernando Alonso verá la carrera en televisión "y se lo va a pasar mejor", comenta su amigo Pedro de la Rosa, quien por cierto apuesta por Lewis Hamilton para el título. Pese a estar "decepcionado" por no poder estar este fin de semana con McLaren-Honda en el Gran Premio de Australia, Alonso advirtió que su coche, que será pilotado por el danés Kevin Magnussen, "está en buenas manos".
"Entiendo las recomendaciones de los doctores y estoy ya volviendo a entrenar y a prepararme para mi primera carrera en el MP4-30", señaló Alonso. En su Twitter anunció: "45 minutos de carrera, 45 de piscina y 30 de gimnasio #cuentaAtrásActivada".
El asturiano dio las gracias "a todos" los que le han enviado sus "mejores deseos y apoyo" y aseguró que lo dará "todo" para estar de vuelta en Sepang. "Deseo a Kevin lo mejor para este fin de semana", afirmó.
Respecto a las opciones, el bicampeón del mundo recordó que aunque se han enfrentado en la pretemporada "a muchos desafíos" está "muy animado por el feeling" que encontró en su monoplaza. "Estoy deseando recoger todos los datos de este fin de semana con el equipo para continuar con nuestro esfuerzo por desarrollar y mejorar nuestro rendimiento", sentenció.
Por su parte, Kevin Magnussen se mostró "contento" al estar de nuevo compitiendo en Melbourne con McLaren-Honda, a pesar de que la razón de su vuelta es "inusual" por la baja de Fernando Alonso por precaución, con lo que su labor será "hacer el mejor trabajo que pueda" mientras el español esté ausente.
El danés que consiguió llegar al podio en la carrera del curso pasado en Melbourne, opinó que "estar de vuelta" es "un sentimiento fantástico. "Especialmente por esos recuerdos de mi podio aquí el año pasado que son increíblemente especiales, siendo algo que nunca olvidaré", explicó.
"Aunque tuvimos algunos desafíos en Barcelona, en general el MP4-30 se siente de manera muy positiva y ciertamente diferente del coche del año pasado", comentó Magnussen en relación al monoplaza de McLaren este año.




