En los hechos de hoy, domingo 8, el impacto del más serio llamamiento de Alberto Núñez Feijóo a la reflexión profunda de los votantes sobre los programas de los partidos ante la crucial elección el domingo 15 de marzo en Castilla y León.
El jefe de la Oposición y presidente del Partido Popular rechazó la guerra de Pedro Sánchez contra la convivencia, los pactos, el consenso, la lealtad y la ética.
Especialmente lamento y rechazó los dos torpedos del PSOE y de Vox en Extremadura contra María Guardiola. Analistas políticos indicaron a Hechos de Hoy que la estrategia de Vox es paralizar la gobernanza de Extremadura, Aragón y Castilla y León antes de las elecciones en Andalucía. Una estrategia radical que comienza a dividir a los votantes de Vox.
Rechazo al pacto de PSOE, Vox y Podemos. Feijóo aseguró que, “con la que está cayendo en España, hay que tener cuajo para bloquear una investidura del PP sumando los votos de Sánchez, de Podemos y de Vox” en Extremadura.
“Eso es una pinza y una estafa”. afirmó Feijóo señalando que se trata de elegir entre que gobierne el PP o impedirlo votando con el PSOE, que es lo que ha hecho Vox al decir no a la investidura de María Guardiola. “Vox está a la deriva y los españoles necesitan rumbo”.
“Quien ha bloqueado Extremadura por las elecciones de Castilla y León, estará dispuesto a bloquear Castilla y León por las elecciones de Andalucía”,
La estabilidad política, una obligación con los ciudadanos
La estabilidad política, no es una concesión al Partido Popular, sino una obligación con los ciudadanos. “PP y VOX no somos lo mismo y nunca lo seremos, pero tenemos el encargo común de demostrarle a los españoles que cuentan con una alternativa y el PP no le va a fallar a Extremadura”.
Apuntó que su partido puede hablar de Castilla y León porque tiene un proyecto “y eso es lo que nos distingue de todos nuestros adversarios”. “No somos comentaristas de la actualidad. Somos gestores de la realidad”.
Destacó que su partido es fiable y llamó a los ciudadanos a no convertir su voto en una moneda al aire. “Votar implica depositar nuestra confianza. Confiemos más en quien más se puede confiar”. “Castilla y León tiene uno de los mejores gobiernos de España y es del PP. España tiene el peor Gobierno de nuestra historia democrática y es del PSOE. Así que, leoneses y castellanos: el 15 de marzo atad cabos y haced lo mejor para vuestra tierra”, subrayó.
“No digáis que no fuisteis avisados. Como alguno vote al PSOE, luego que no se pregunte cómo ha acabado el dinero en el bolsillo de Junqueras o de Zapatero”.
Destacó que Castilla y León tiene la suerte de contar con un gobierno que ha dejado bien claro que un leonés no tiene menos derechos que un separatista. Apuntó que el PSOE es una máquina de incumplimientos con León y se comprometió con infraestructuras clave para la provincia como la A60 o el Corredor Atlántico.
Subrayó, e insistió, que solo Mañueco pide el voto para gestionar y que, mientras desde La Moncloa se atacaba a esta comunidad, se le asfixiaba financieramente, se boicoteaban decisiones y otros preferían el cálculo al compromiso, el candidato del PP se ha echado Castilla y León “a la espalda”.
“Lo dije desde el primer día y lo mantengo: pido contención y una solución negociada para parar la guerra. Todos queremos contención. Todos queremos diplomacia. Todos queremos la paz. La diferencia es que Sánchez es el único que la usa para enfrentarse a todo el mundo”, subraya tras la actitud del presidente del Gobierno ante el conflicto en Irán.
Criticço que Sánchez no respeta fuera ni respeta a los españoles, recordando que, “para no querer la guerra, no deja de buscar pelea con todos los aliados de España” y que, “el día después del No a la Guerra, manda a una fragata a la guerra sin el aval del Congreso”.
Exigió al presidente del Gobierno que cumpla con sus obligaciones y someta a votación el envío de soldados y armamento a zona de guerra. “El Ejército no es de Sánchez, es de los españoles. Basta de mentiras, de engañar a la gente, de abusar de las instituciones, de irresponsabilidad y de jugar con los intereses de España por intereses personales de un presidente precario”.







