Atención a todo lo que ya se ha destapado en la primera semana en el Tribunal Supremo del caso mascarillas como ha destacado Hechos de Hoy.
a) Pedro Sánchez escogió a José Luis Ábalos para pronunciar el discurso que justificaba la moción de censura contra el Gobierno de Mariano Rajoy porque era la persona de su máxima confianza.
b) Sánchez y su círculo íntimo desprecia hoy a Ábalos, Koldo, y Santos Cerdán. Pero actuaron como sus pilares. Ábalos y Cerdán fueron secretarios de Organización del PSOE. Koldo García, el asistente del ministro Ábalos, sin cultura ni formación, pudiera les hablaba de tú a presidentes de comunidades autónomas y a altos cargos del Gobierno. Todos sabían que detrás de él estaba la mano derecha del presidente. Es la trama de corrupción que ahora se juzga en el Tribunal Supremo. De la banda del Peugeot al coche oficial.
“Unos audaces aventureros se hicieron primero con las riendas de un partido desarbolado y dividido, y después, con un golpe de audacia -la moción de censura- acabaron haciéndose con el poder en España”, sentenció Casimiro García-Abadillo, director de El Independiente.
“Viene fuerte el GTA VI”. El comentario del Partido Popular ante el silencio de Sánchez sobre el Caso mascarillas. Antes de viajar a Pekín con su mujer, Begoña Gómez, salió de su búnker para grabar uno de sus vídeos de TikTok, esta vez en el OXO Museo del Videojuego de Madrid.
Las primeras palabras de Sánchez sobre el juicio al que fuera su megaministro no se esperan hasta el martes 14, coincidiendo con la quinta jornada en el Tribunal Supremo. Y se producirán a más de 9.200 kilómetros de Madrid.
Ábalos en situación comprometida
La primera sesión del juicio del Caso mascarillas ha dejado al exministro José Luis Ábalos en una posición extremadamente comprometida. Según ha analizado Esteban Urreiztieta, subdirector de El Mundo, en el programa La Linterna de COPE con Ángel Expósito, las revelaciones dejan el proceso “casi visto para sentencia”. El testimonio de su expareja y las pruebas acumuladas por su exasesor, Koldo García, se han convertido en los pilares de la acusación.
La figura clave de la primera sesión fue Jésica, la expareja sentimental de Ábalos. Su declaración (protegida por la Fiscalía Anticorrupción), fue demoledora. Ratificó que recibió dádivas, se le pagó un apartamento en la Plaza de España durante años y fue colocada en empresas públicas sin ir a trabajar. Precisó que Ábalos “era plenamente consciente de que ella ni siquiera pisaba las empresas públicas”, un hecho que, según Urreiztieta, supone un aluvión de pruebas abrumador.
La contundencia de las afirmaciones de la expareja del exministro ha llevado al periodista a asegurar que este testimonio “deja a Ábalos prácticamente condenado”. Urreiztieta considera que hay pocos casos de corrupción con tal cantidad de “evidencias” y que la vista oral, cuyo inicio ha coincidido con la campaña de la Renta, puede derivar en una condena muy severa.
Para Urreiztieta, hay una gran paradoja en todo este caso: Ábalos ha tenido a “quien era su mano derecha, Koldo García, como su peor enemigo”. La persona a la que el exministro “le dio prácticamente todo”, convirtiéndolo de un miembro de bajo rango del partido a un influyente asesor ministerial con mando en plaza y puesto en consejos de administración, se dedicó a grabarle y atesorar pruebas en su contra durante años.
Estas grabaciones salieron a la luz cuando el propio Koldo, al sentirse traicionado por el partido, se las reveló a Ábalos. Meses antes de que estallara la operación, y después de que Santos Cerdán, su “padrino”, le dejara de coger el teléfono, Koldo se reunió con el exministro y amenazó. “Voy a matar a este tío, en referencia a Santos Serdán, le tengo grabado con operaciones en en Navarra, y si no me recibe voy a acabar con él”. Fue entonces cuando Ábalos supo que había sido grabado.
La implicación del entorno del presidente del Gobierno es otra de las claves. Urreiztieta ha recordado que la entonces vicepresidenta, Carmen Calvo, reconoció públicamente que la exmujer de Ábalos, Carolina Perles, acudió al partido para contar lo que ocurría y que ella misma “transmitió al presidente del gobierno esas conversaciones”. Esta advertencia es anterior a la destitución de Ábalos en julio de 2021 en una tensa reunión en La Moncloa.
En aquel encuentro, Pedro Sánchez le dijo: “José Luis, hemos recorrido un largo viaje y este viaje ha tocado ya a su fin”. Cuando el ministro pidió una razón, Sánchez se negó a darla, a lo que Ábalos replicó que, sin un motivo, “la gente se va a pensar que que yo tengo algo oscuro”. El periodista se pregunta por qué, si había tantas señales, Sánchez justificó la salida de Ábalos como un simple “impulso” al Gobierno.
Además, el propio hijo del exministro, Víctor Ábalos, ha contado que el CNI elaboró un informe sobre su padre, una información coincidente con la que ha transmitido Víctor de Aldama, el comisionista del caso. Esto añade más dudas sobre el grado de conocimiento que tenía el presidente.
El caso se expande más allá de las mascarillas. Urreiztieta ha desvelado nuevos mensajes que demuestran que el rescate de la aerolínea Plus Ultra con 53 millones de euros públicos se hizo con la oposición del propio Ministerio de Transportes. Pedro Saura, segundo de Ábalos, le pidió frenar la operación, llegando a afirmar que “la SEPI está fuera de control”. Sin embargo, Ábalos se negó a hablar con Sánchez para no “indisponerse con Hacienda”, es decir, con la ministra María Jesús Montero.







