En los hechos de hoy, martes 5, máxima atención de Alberto Núñez Feijóo en sus vacaciones en Galicia junto a su familia, al ataque despiadado de Pedro Sánchez contra la Comunidad de Madrid y su presidenta, Isabel Díaz Ayuso.
Atención a lo que está en juego
1. Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, como apuntaron analistas a Hechos de Hoy, han instado a Salvador Illa a agotar el “Ayuso no roba” para blanquear el cupo catalán.
2. Atención porque es una campaña basada en un bulo fiscal: Madrid triplica la aportación de Cataluña.
3. El 60% de los españoles se oponen a a una “financiación singular” y sólo el 37% de los votantes del PSOE la apoyan. En el Barómetro de Agosto de Sigma Dos para El Mundo, rechazo mayoritario al cupo fiscal para Cataluña. La mayoría, incluidos lo votantes del PSOE creen que Sánchez actúa para mantenerse en el poder, El desacuerdo es mayoritario en el PSOE y crece en Sumar.
4, Para expertos políticos y económicos, el Gobierno señala a Madrid porque su modelo es un espejo incómodo para el intervencionismo.
La nueva llamada de Feijoo
Nueva llamada de Alberto Núñez Feijóo a la nación, en la LXXIII edición de la Fiesta del Albariño de Cambados.
Feijóo pide “otro clima político” frente a los “tiempos inciertos” de España. “No vengo a alimentar trincheras, sino a tender puentes”.
Feijóo prometió “servir a su país” con “sensatez, responsabilidad y un poco de sentido del humor” y reivindicó esa Galicia y esa España “alegre y abierta, que no vive instalada en el conflicto ni se deja arrastrar por la crispación”-
Abogó por un país en el que “cabemos todos, independientemente de lo que pensemos, de dónde vengamos o de a quién votamos”. “Yo no vengo a alimentar trincheras, sino a tender puentes”.
Frente a los “tiempos inciertos” que vive España, advierte que lo que nunca falla es “el trabajo bien hecho, el sentido común y la confianza de que, al final, lo bueno vuelve”.
Afirmó que es posible “otro clima político”, en el que haya “menos espectáculo y más propósito”, y la vida pública se construya con “más respeto y menos ruido, más acuerdo y menos cálculo y más trabajo serio y menos teatro”.
Describió el vino como “cultura, economía y país” y pidió para el sector “una ley y unos aranceles razonables”. “Os garantizo que lo vamos a conseguir”.
Señaló como retos de su política proteger el medio rural y defender su forma de vida, garantizar las oportunidades para los jóvenes, impulsar el turismo interior y dinamizar la economía “sin perder el alma”







