El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, en el Pleno del Senado en su cuarto duelo parlamentario.
Se produce a menos de cinco semanas de las elecciones municipales y autonómicas del próximo 28 de mayo.
Feijóo quiere apuntar a la política nacional, cuestionando la autoridad de Sánchez por la división existente en su Gobierno tripartito (PSOE, Unidas Podemos y Sumar).
Hay que recordar además que la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha llamado “machista” a Sánchez en una entrevista de televisión (las confesiones a Évole).
Feijóo quiere destacar a Sánchez que ha aumentado la recaudación en 40.000 millones de euros. Por lo que le exigirá que deje de “pedir a los ciudadanos que se aprieten el cinturón” y que no siga ahogándolos a impuestos.
Le emplazará a que gestione con rigor ese excedente de recaudación. Fejijóo ni está dispuesto a que Sánchez recurra otra vez al insulto y a llenar de lodo y enfangar la campaña. La apuesta de Feijóo es la de la modración, anclar el centro y pedir pueblo a pueblo, ciudad a ciudad y autonomía a autonomía el voto de los indecisos-dos millones en estos momentos según las encuestas-. Su objetivo es el de buscar las listas más votadas y las más grandes mayorías, Incluso pretende que el PP sea una fuerza determinante para un gobierno moderado en el Ayuntamiento de Barcelona.
En cuanto a la ley de regadíos en Andalucía de la Junta de Juanma Moreno, no está dispuesto a los bulos y mentiras lanzados por Sánchez.
La ausencia de Sánchez en la votación de la reforma socialista del sí es sí, apoyada por el PP estará en primer plano. Feijóo ya ha señalado que al líder socialista no le preocupa la protección de las mujeres ni el medio ambiente, sino su supervivencia en La Moncloa.







