Una triste pérdida que ha sorprendido a todos. Antonio Morales, Junior (10 de septiembre de 1943-15 abril 2014) fue hallado muerto en su domicilio de Torrelodones (Madrid). El cantante, nacido en Filipinas, fue componente del grupo musical español Los Brincos y del dúo Juan y Junior, que triunfaron en los años sesenta y setenta del siglo pasado.
También fue conocido por su matrimonio con la cantante Rocío Dúrcal, que falleció de cáncer en 2006. Fruto de su relación nacieron tres hijos: Carmen, Antonio y Shaila. Hasta la casa de Junior se desplazó un juez, el forense y la policía para establecer las causas de la muerte y realizar el levantamiento del cadáver. Su cuerpo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense para practicarle la autopsia.
Las primeras investigaciones aseguran que se trata de una muerte natural producida a los setenta años. La primera en acudir al domicilio fue su hija mayor, la actriz Carmen Morales, después de que su padre no contestara a sus llamadas. El cantante podría llevar muerto entre 12 y 14 horas cuando fue descubierto en su cama.
Junior vivió durante sus últimos años un periodo de depresión, primero por la muerte de su esposa, de la que aseguró nunca recuperarse. Posteriormente por la disputa judicial con sus hijos por la herencia de Rocío Dúrcal. Fue Shaila, la que medió entre su padre y sus hermanos por una ingente herencia.
En ese tiempo de crisis el artista confesó que se refugió en la bebida pero no se le conocía ninguna enfermedad que pudiera presagiar su muerte. En 2008 publicó una polémica biografía titulada Mucho antes de dejarme, en la que reconocía que había sido infiel a su esposa. Finalmente, tras una larga batalla en los juzgados y gracias a la mediación de su hija pequeña, Shaila, la tensión familiar se relajó y Junior recuperó la relación con sus hijos y sus nietos.
En la actualidad vivía retirado de la vida artística aunque dedicaba gran parte de su tiempo a estar acompañando a su hija Shaila en sus conciertos. Un difícil momento para la familia Morales y una despedida muy dura para la familia y para el mundo de la música, que despide al alma de Los Brincos.
Para Juan Pardo ha sido un duro golpe, un mazazo. Como contó a Nieves Herrero en El Mundo, él y Junior hablaron "hace diez días y hacíamos planes para reunirnos".




