Un grupo de expertos de Estados Unidos son los responsables del avance médico que evitaría hasta el 90% de las muertes de los enfermos de cáncer, logrando que las células cancerosas puedan ser destruidas en el torrente sanguíneo, e impidiendo que aterricen en los órganos sanos.
Los científicos descubrieron que a través de la inyección de proteínas en la sangre, se podría llegar a matar las células cancerosas antes de que puedan propagarse de los tumores primarios a órganos sanos. Así se puede comprobar en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
El estudio se basa en “unir proteínas que matan el cáncer con los glóbulos blancos de la sangre que viajan a través del torrente sanguíneo”, explican en la revista. “Cuando una célula cancerosa entra en contacto con proteínas adhesivas, es casi inevitable en el flujo frenético de la sangre, esto supone su eliminación”, comentan.
Los expertos indicaron que encontraron la manera de enviar “un ejército de asesinos de glóbulos blancos” llegando a borrarlas del torrente sanguíneo. “Rodeados de estos chicos, es casi imposible que las células cancerosas escapen. “Alrededor del 90% de las muertes por cáncer están relacionadas”, explican.
El nuevo tratamiento en sí acaba con las células cancerosas en el 60% de los casos. Por el momento no se ha llevado a cabo en pacientes. “Se necesita mucha más investigación para ver si la técnica podría realmente detener la propagación del cáncer en los seres humanos”, admitió.




