Mariano Rajoy no quiso implicar de forma directa a España en el núcleo de la coalición –core coalition– de diez países forjada por Barack Obama en la cumbre de la OTAN en Newport (Gales, Reino Unido) para combatir a la guerrilla suní radical de Estado Islámico (EI o ISIS).
Mariano Rajoy no ha olvidado, ni el Partido Popular tampoco, las heridas de la guerra de Irak en España y el efecto demoledor de la alianza directa de José María Aznar con George W. Bush. Mariano Rajoy no estuvo en la reunión de Petró Poroshenko con Barack Obama, François Hollande, Angela Merkel y Matteo Renzi en la que se trató de forma muy directa lo que es la guerra no declarada de Rusia contra Ucrania.
Tampoco quiso que Pedro Morenés (no fue convocado) estuviera en la reunión con John Kerry y Chuck Hagel en la que se abordó el desafío de la guerrilla suní radical de Estados Islámico. España por lo tanto no estará en la coalición de 10 miembros de la OTAN para involucrarse directamente en las operaciones contra Estado Islámico. Junto a Estado Unidos esta coalición está formada por Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia, Dinamarca, Canadá, Australia y Turquía. A su vez esta coalición partió del principio de que no habrá tropas terrestres en los desiertos de Siria e Irak.
El secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, anunció que la OTAN "ejercerá un papel de coordinación" entre los países que participen en el proyecto. España sí se involucrará en las decisiones corporativas que adopte la OTAN. En la cumbre de Newport sólo se arrancó el principio general pero no el desarrollo y lo que supondrá a corto y medio plazo esta coalición en una situación muy abierta. España sí se pronunció en cambio, y fue la presión sobre Barack Obama según informaciones de Hechos de Hoy, de que cualquier acción contra la guerrilla no debe convertirse en un apoyo de Bachar el Asad, el único responsable de la tragedia que convirtió a Siria en un infierno.




