La OMS celebró la semana pasada una reunión de emergencia sobre la polio, tras la detección en enero de casos en Afganistán, Irak y Guinea Ecuatorial. "La decisión estima las condiciones para (declarar) un estado de emergencia están reunidas fue unánime”, precisó la OMS en un comunicado.
“Si no se controla, la situación podría conducir al fracaso de la erradicación global de una de las enfermedades más graves, que se puede prevenir con vacunación”, subraya. Y es que la OMS considera que el mayor riesgo de exportación de la polio afecta a países como Pakistán, Camerún y Siria.
Además ha pedido a las autoridades locales que lancen campañas para vacunar a las personas que tienen que viajar y mantengan ese dispositivo al menos seis meses después de que se haya constatado que no hay nuevos casos de exportación de la enfermedad. Los países donde se ha detectado la enfermedad son Afganistán, Guinea Ecuatorial, Etiopía, Irak, Israel, Somalia y Nigeria.
“Existe siempre el riesgo de que si el virus es reintroducido en una zona libre de polio, pueda convertirse nuevamente en endémico en todo el mundo”, advirtió la OMS mientras señaló que esta “particularmente alarmada por el hecho de la reciente difusión de la enfermedad de un país a otro durante la temporada tradicionalmente de menor riesgo”.
De esta manera, asegura que “la situación podría empeorar dado que en mayo comienza la temporada de alto riesgo”. Los responsables piden que se vuelva a estudiar la situación dentro de unos tres meses, para evitar que el caso ofrezca un cambio aún más drástico del que se está viviendo.
La poliomelitis es una enfermedad muy contagiosa que afecta sobre todo a los niños menores de cinco años. Puede provocar parálisis en unas horas y ser fatal en algunos casos. El número de casos de poliomelitis disminuyó de más de 99% desde 1988, pasando de 350.000 a 406 casos en 2013.




