Interesantes pasos los realizados por un equipo internacional liderado por el jefe de la Unidad de Hepatitis del Hospital Clínico de Barcelona, Xavier Forns. El experto halló una combinación de antivirales orales que cura en un 97% la hepatitis C a pacientes trasplantados hepáticos, en los que hasta ahora sólo era posible erradicar la infección en menos de la mitad de los casos.
El descubrimiento, publicado en la revista England Journal of Medicine, se basa en la utilización de una combinación de fármacos antivirales directos, como son paritaprevir/ritonavir, ombitasvir y dasabuvir, asociados a ribavirina, y que se terminaron administrando a los 34 pacientes que se habían vuelto a infectar.
En todos los pacientes excepto en uno se curó la infección, concretamente en el 97% de personas. El único en el que se reprodujo la infección tenía un virus con mutaciones resistentes a diversos de los antivirales, tal y como aseguraron sus expertos.
El virus de la hepatitis C (HCV) es un "desafío" de salud a nivel global, ya que aproximadamente la sufren unos 170 millones de personas, y que provocó que en 2012 se realizaran 24.000 trasplantes hepáticos, la mayor parte de ellos como consecuencia de la enfermedad.
Su reaparición tras el trasplante se llega a producir siempre en individuos que llegan a él con el virus detectable. El virus coloniza el nuevo órgano y se inicia una hepatitis, lo que además provoca la aparición de cirrosis en cerca de un tercio de los trasplantados.
Desde hace dos años, se trabaja con nuevos fármacos antivirales más eficaces, seguros y con menos efectos adversos que el tratamiento clásico con interferón: "La nueva combinación es muy segura además de eficaz. Los efectos adversos observados han sido, en general, leves", comentaron.
El presidente de la Sociedad Española de Trasplante Hepático (SETH), Fernando Pardo, explicó que solo en algunos casos en los que el virus de la hepatitis C provoca cirrosis es necesario trasplantar este órgano al quedar mermadas sus funciones básicas. Dicha degeneración puede tardar unos treinta años en formarse, lo que provoca que el 70% de los afectados desconozcan que padecen la enfermedad.
En el caso de que sea necesario un trasplante hepático, es importante que los pacientes lleguen a la intervención sin carga viral. "Esto es importante para que, después del trasplante, no vuelvan a desarrollar la enfermedad", indicó el experto que además explicó que intentar evitar el trasplante eliminar la carga viral antes de la operación, e impedir la regeneración del virus, podría ser posible con la utilización de antivirales.
Por su parte, y cerrando algunas puertas a la esperanza, el presidente de la SETH apuntó que “el empleo de antivirales no es válido para todos los pacientes con virus C. Su uso se reduciría a pacientes trasplantados, para evitar la reaparición del virus, en personas en lista de espera y aquellas con virus C, que empiezan a desarrollar síntomas”.




