A la espera de la decisión de Florentino Pérez y tras recibir el apoyo, según la prensa deportiva madrileña, del 73% de los madridistas, el entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, confirmó que ya tiene "cita" para pasar próximamente por el quirófano para solucionar los problemas causados por una estenosis cervical. Este hecho aumenta aún más las dudas sobre su futuro en el club blanco, que "todavía" no le ha comunicado ninguna decisión.
"El Real Madrid no me ha comunicado ninguna decisión. Solo me han dicho que la junta debía reunirse el domingo y se ha pasado al lunes. Francamente no conozco el motivo, he escuchado algunas malas lenguas porque quieren hacer un poco de cine", señaló Ancelotti en una entrevista ete lunes a Il Giornale.
En este sentido, reiteró lo dicho tras ganar al Getafe el sábado. "Lo dije en rueda de prensa y no puedo más que repetirlo, me pararé un año", indicó, apuntando además "un motivo muy serio" para detenerse. "Me tengo que operar de las cervicales por culpa de una estenosis", confirmó.
Ancelotti aseguró que "desde hace tiempo" le produce "un hormigueo en las manos". "Si perdiese más tiempo podría pasar a las piernas, por lo que ya tengo cita para la intervención y no sé realmente cuanto tiempo deberé estar físicamente parado, por la fase postoperatoria y por la consiguiente rehabilitación", añadió Ancelotti, que apuntó que la operación se llevaría a cabo en Vancouver (Canadá).
Por ello, en verano, tiene previsto tomarse "un descanso entre Madrid y Canadá" después de dos años en el Real Madrid que "han sido muy agotadores y sobre todo muy exigentes". "Nadie puede imaginar cuanto cuesta, en términos de energías física y nerviosa, entrenar al Real Madrid", confesó Ancelotti, que tampoco se quiere "perder" el nacimiento de su nieto.
En cuanto al apoyo mostrado públicamente por Cristiano Ronaldo y otros jugadores, Ancelotti no quiso individualizar en el portugués. "Les he dado las gracias uno por uno, con un abrazo y alguna palabra amable", se limitó a comentar.
No le faltan ofertas
El italiano consideró que "la suerte está echada" en cuanto a su futuro, pese a que esté en Madrid el administrador delegado del Milan, Adriano Galliani. "Será un placer tenerle de invitado en la cena, pero no puedo cambiar el programa", advirtió.
De todos modos, quiso confirmar "aquella promesa solemne" de volver algún día al conjunto rossonero. "Siempre lo he dicho y pensado, si tengo que volver un día a Italia a entrenar un equipo, lo haría solo en el Milan", recalcó, sabedor de que Silvio Berlusconi tiene en mente "un gran proyecto y ganas de invertir y de relanzar el equipo".
"Puedo asegurar que las ofertas no me faltan. De Italia, de Inglaterra, de Alemania, y no faltarán de aquí al próximo año", sentenció el técnico italiano sobre su futuro.




