En la zona del Gran Caracas, batalla campal en El Cafetal. Las órdenes de Nicolás Maduro fueron las de disparar gases lacrimógenos y a golpe de perdigones cargar contra las protestas. La escasez de productos, el clima de inseguridad y la represión están en el origen las denuncias que se suceden en Venezuela.
El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela, Juan Requesens, rechazó que se acuse al movimiento estudiantil de los jóvenes de blanco de que no sea pacífico, “Nosotros no vamos a comernos ese chantaje de que somos nosotros los violentos y los que tenemos las armas”, dijo con firmeza. En este clima que envuelve a Venezuela, la ONG Human Rights Watch denunció la falta de independencia del Tribunal Supremo y el Poder Judicial en el país.
La situación entró en un escenario de degradación con largas colas que se suceden frente a supermercados y tiendas desguarnecidas en una imagen de progresiva cubanización de Venezuela, insólito en un país de riqueza petrolera. Las barricadas, las llamadas guarimbas, se suceden.
En este clima dos graves episodios que han causado conmoción. El primero fue el secuestro y asesinato de dos empresarios unidos a Leopoldo López, actualmente en prisión. Gustavo Giménez (de 41 años) y Luis Daniel Gómez (de 36) fueron hallados sin vida en el parque Nacional Waraira Repano, en el norte de Caracas.
Gustavo Giménez era hermano de Mariana Giménez, exesposa del alcalde opositor del municipio de Sucre, Carlos Ocariz, y primo del presidente de Empresas Polar, Lorenzo Mendoza. Luis Daniel Gómez era un estrecho amigo de Leopoldo López. El misterio, como informó Hechos de Hoy, envuelve estos asesinatos.
A este terrible suceso se unió el secuestro de la periodista Nairobi Pinto, jefa de corresponsales de Globovisión, cuando salía de su casa, en Caracas, por dos encapuchados armados. Su padre, el también periodista Luis Pinto, consternado, hizo un dramático llamamiento para liberación de su hija. El canal Globovisión, de opositor a en manos de un empresario cercano al gobierno de Nicolás Maduro, pidió también su puesta en libertad.
La denuncia del poder del hampa, el crimen organizado y sus conexiones políticas, junto al clima de caos político y económico en la gestión de Nicolás Maduro, han encendido una protesta que ya no se puede parar en Venezuela. El asesinato Mónica Spear fue una conmoción. Hoy se repite con estos nuevos asesinatos y el secuestro de Nairobi Pinto en una Venezuela sacudida por las protestas en Caracas y sus principales ciudades.




