Ya son varios los estudios que apoyan que el consumo de café puede ser muy beneficioso para la salud, siempre y cuando se consuma en cantidades moderadas todos los días. Hay que recordar que hace algunos años, algunas personas evitaban tomar café ya que creían que podría hacerles daño en el organismo debido a la cafeína que contiene.
Sin embargo, año tras año se realizaron nuevas investigaciones que argumentaron por qué el consumo de café es realmente bueno para el cuerpo. Fue también hace poco cuando demostraron que el café tiene efectos positivos en el tratamiento y la prevención de enfermedades como la diabetes, el Alzheimer y el Párkinson.
Sin embargo, no fue hasta ahora cuando ofrecieron otra importante razón para ingerir más café y disfrutar de sus beneficios. En un estudio realizado por el Instituto Nacional del Cáncer de Bethesda (Maryland, Estados Unidos) y publicado en la revista Hepatology, se reveló que el consumo de café tiene efectos positivos para el hígado.
Para llevar a cabo esta investigación, los expertos utilizaron datos de la Encuesta Nacional de Salud de Estados Unidos y Nutrición (NHANES, 1999-2010), y seleccionaron a un total de 27.793 participantes mayores de 20 años. Los voluntarios rellenaron una encuesta sobre sus hábitos de consumo de café y los investigadores midieron sus niveles sanguíneos con distintos marcadores de la función hepática.
La finalidad de dicha encuesta era conocer y medir la salud del hígado de los participantes. Tras los datos analizados descubrieron que aquellos que consumían tres o más tazas de café al día tenían menores niveles de las enzimas hepáticas, en comparación con aquellos que no consumían café. Asimismo, los investigadores determinaron que los compuestos del café, diferentes a la cafeína, promueven la salud del hígado, cuando se consume moderadamente.
En una investigación paralela también publicada en la revista Hepatology, se reveló que el consumo de café reduce significativamente el aumento de la acumulación de tejido conectivo (fibrosis) en el hígado, en aquellos pacientes que sufren de hígado graso no alcohólico.
La investigación determinó que la cafeína que se consume a través del café puede reducir la fibrosis en las personas con hígado graso, al igual que en las personas con enfermedad hepática crónica. Para llevar a cabo esta investigación, los científicos entrevistaron a 306 personas acerca de su consumo de cafeína y se dividieron en cuatro grupos para ser calificados: pacientes sin signos de fibrosis en la ecografía (el control), esteatosis, esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) en etapa 0-1 y 2-4.
Aquellos que padecían esteatosis y que consumieron café mostraron una diferencia significativa en comparación de los pacientes con estadio EHNA 0-1. El consumo de café fue mayor en los pacientes con EHNA etapa 0-1, con un 58% de la ingesta de cafeína del café normal, en comparación con los pacientes EHNA etapa 2-4, con solo el 36% del consumo de la cafeína del café normal.




